• En El Diario evaluamos varias de las informaciones que ha brindado el Consejo Nacional Electoral (CNE) sobre las elecciones parlamentarias convocadas para el 6 de diciembre

El Consejo Nacional Electoral (CNE), designado por el Tribunal Supremo de Justicia (TSJ) afín al régimen de Nicolás Maduro, lleva a cabo un proceso electoral, considerado ilegítimo por el gobierno interino de Juan Guaidó y organizaciones internacionales, con múltiples irregularidades.

Entre las actividades que realiza el CNE para “cumplir” con las pautas que se deben realizar para las elecciones parlamentarias del 6 de diciembre, se han detectado falsedades e incógnitas respecto a estos comicios.

El equipo de Fact Checking de El Diario recopiló las mentiras más relevantes del CNE respecto al proceso electoral y se obtuvo la verificación de expertos en el área.

¿Las auditorías que se han realizado al nuevo sistema de votación garantiza que sea confiable? Dudoso.

Durante el proceso electoral se deben realizar 14 auditorías para la revisión del sistema, de las cuales nueve son a la plataforma automatizada de votación.

Hasta este 30 de noviembre se han efectuado cinco de las nueves auditorías de la plataforma de votación: 

  • Auditoría al software de totalización. 26 de octubre al 5 de noviembre. 
  • Auditoría de archivos de máquinas de votación. 30 de octubre. 
  • Auditoría de infraestructura tecnológica electoral. 9 al 13 de octubre. 
  • Auditoría de producción de máquinas de votación. 9 al 28 de noviembre. 
  • Auditoría predespacho. 29 de noviembre. 

El CNE informó que las auditorías han contando con la presencia de veedores nacionales acreditados para “garantizar la transparencia y confiabilidad en el sistema”.

“Los veedores nacionales acreditados ante el CNE participaron en la Auditoría de Producción de Máquinas de Votación, consolidando la cadena de confianza y demostrando la transparencia del Sistema Electoral Venezolano, referencia en América Latina y el mundo”, indicó el CNE a través de su cuenta en Twitter.

El coordinador técnico de la Red Electoral Asamblea de Educación, Humberto Rojas, sostuvo que el esquema adoptado para las auditorías, debido a la pandemia por covid-19, más que una auditoría ha sido una interpelación a los técnicos del CNE responsables del sistema automatizado de votación.

“Los auditores no tuvieron la posibilidad de hacer pruebas independientes al sistema y en el caso de aquellos que participaron de manera remota, la información presentada en el streaming transmitido no permitió observar todo lo ejecutado”, indicó en exclusiva para El Diario.

Señaló que solo fueron invitados a participar el 26 de noviembre en el proceso de auditoría de producción. Recordó que en el pasado habían participado en todos los procesos de auditoría y en el caso particular de la producción de máquinas asistieron a una diaria donde se evaluaban máquinas de los estados en producción y se seleccionaban máquinas para el proceso de auditoría de predespacho. 

Precisó que aunque están evaluando el proceso al que asistieron, el esquema no es el mismo de los eventos electorales anteriores.

Rojas puntualizó que como observadores no les corresponde certificar el funcionamiento de las máquinas de votación. “Cada organización es independiente para dar su opinión, sin embargo, con la forma en que se realizaron las auditorías y nuestra limitada participación  en ellas, no podemos hacer esa afirmación”, apuntó.

Carlos Medina, director del Observatorio Electoral Venezolano (OEV), indicó para El Diario que como se está implementado un nuevo sistema automatizado de votación, los expertos señalan que el tiempo ha sido escaso para llevar a cabo una revisión exhaustiva del mismo.

Para completar la revisión al sistema electoral, según el cronograma, falta que se realicen la Auditoría puesta a cero de los centros nacionales de totalización (4 al 5 de diciembre), la Auditoría de telecomunicaciones (5 de diciembre) y la Auditoría de datos electorales (18 al 21 de enero de 2021).

¿El CNE cumplió las medidas de seguridad durante los simulacros electorales? Falso

El simulacro electoral forma parte de las normativas electorales antes de realizar los comicios parlamentarios. Este 2020 se tuvieron que aplicar medidas sanitarias para evitar la propagación del covid-19 durante este evento; sin embargo, de acuerdo con la Asociación Súmate, muchas de las normas de bioseguridad no se cumplieron.

La presidenta del Consejo Nacional Electoral de Venezuela (CNE), Indira Alfonzo, informó durante la convocatoria del primer simulacro electoral que se garantizaban todas las condiciones técnicas, logísticas y operativas durante el evento.

Precisó que el proceso tiene por objetivo probar todos los elementos técnicos del sistema automatizado de votación, realizar pruebas de resultados para monitorear su comportamiento, y evaluar la eficiencia de los centros de votación y la mesa electoral.

Alfonzo aseguró que ante la pandemia del covid-19 se consideraron los protocolos sanitarios que permitirían garantizar el distanciamiento físico y protección de todos los trabajadores, operarios, miembros de mesa y electores.

Durante la convocatoria para el segundo simulacro electoral celebrado el pasado 15 de noviembre, la rectora principal del CNE, Tania D’Amelio, reiteró que el consejo preparó las medidas de bioseguridad por la pandemia del covid-19 en los 381 centros de votación que están en el país. 

“El Poder Electoral garantizará todos los protocolos de bioseguridad. Asiste, te esperamos”, señaló a través de su cuenta en Twitter.

La organización Súmate afirmó que durante los dos simulacros de votación organizados por el CNE para probar el funcionamiento de todos los protocolos y componentes que deben activarse para las próximas elecciones del 6 de diciembre, se observaron numerosas irregularidades. Entre las que se encuentra el incumplimiento de las medidas de bioseguridad.

En el primer simulacro: 

  • Los funcionarios electorales no usaron correctamente el tapabocas como medida de protección ante el covid-19 en 29,4% de los Centros Pilotos y en 28,3% de los Centros No Pilotos.
  • No se cumplió con el distanciamiento físico en 74.1% de los Centros Pilotos y en 67,2% de los Centros No Pilotos.

En el segundo simulacro:

  • Los funcionarios electorales no usaron correctamente el tapabocas como medida de protección ante el covid-19 en  26,6% de los Centros Pilotos y en 30,7% de los Centros No Pilotos.
  • No se cumplió con la medida de distanciamiento físico como prevención ante los contagios por covid-19 en 67,8% de los Centros Pilotos y en 74,5% de los Centros No Pilotos. 

Súmate contó con el apoyo de un grupo de 958 voluntarios que se desplegaron y se presentaron durante el primer simulacro en 55 Centros de Votación Pilotos y en 297 de los 376 Centros No Pilotos habilitados por el CNE. 

Detallan en la nota de prensa que durante el segundo simulacro observaron nuevamente los 55 Centros Pilotos y 226 de los Centros No Pilotos.

¿Los comicios del 6 de diciembre podrán cumplir con las medidas sanitarias idóneas? Dudoso

El Consejo Nacional Electoral (CNE) informó a mediados de octubre los detalles del Protocolo de Bioseguridad que deberán cumplir los electores al momento de ejercer su derecho al voto el próximo 6 de diciembre. Entre las medidas están:

  • Mantener 1,5 metros de distancia entre un elector y otro.
  • Usar el tapaboca en el centro de votación y mantenerlo puesto durante todo el proceso.
  • Se le será suministrado gel antibacterial a los electores en las manos para su desinfección antes de pasar a la máquina de votación.

Roberto Abdul, presidente de la junta directiva de la ONG Súmate, señaló que el proceso electoral fue diseñado con un 33% menos de capacidad que los procesos previos.

Detalló en exclusiva para El Diario que hasta 2018 en los procesos electorales se instalaron alrededor de 14.000 Centros de Votación donde funcionaban unas 44.000 mesas de votación y que en este 2020 se instalará una cantidad similar de centros, pero en estos funcionarán unas 29.500 mesas. 

Agregó que eso indica que en teoría hay un incremento de un 50% de los votantes asignados a cada mesa de votación.

“Esta situación, en medio de la pandemia y los protocolos sanitarios que deben observarse, es un despropósito. Sin embargo, podemos suponer que el CNE está esperando una participación baja comparado con otros procesos”, añadió.

En una entrevista previa para El Diario voceros del Observatorio Electoral Venezolano (OEV) consideraron que el sistema electoral no cuenta con el tiempo suficiente para organizar unos comicios que cumplan con las condiciones políticas y sanitarias idóneas. 

El sociólogo y miembro de la institución, Ignacio Ávalos, aseguró que el tiempo mínimo que sugiere el observatorio para los preparativos de una elección son seis meses, debido a que cada proceso previo debe cumplirse a cabalidad. 

“Organizar unas elecciones es un trabajo que requiere mucho tiempo y en medio de una situación de pandemia hace todo más difícil. Nicolás Maduro habla de que se van a tomar todas las previsiones para proteger a la población, pero no sabemos si eso será suficiente”, detalló Ávalos.

Destacó que un acto electoral implica aglomeraciones de personas y esa es una de las principales causas de contagios. Precisó que en otras naciones se han implementado mecanismos como la votación por Internet, “pero esa opción parece inviable en nuestro país”.

¿El cambio del término acompañante por veedor garantiza una observación plural e independiente de las elecciones? Falso

El CNE realizó un cambio en el Reglamento de la Ley Orgánica de Procesos Electorales (Lopre) donde sustituyó la figura de acompañante internacional por veedor.

Sin embargo, el nuevo reglamento publicado en la Gaceta electoral N° 963 el 21 de octubre de 2020 no cuenta con mayores cambios en las atribuciones de los veedores.

Eugenio Martínez, periodista experto en el tema electoral, señaló que el cambio no garantiza una observación plural e independiente. “Lo que hizo el CNE fue cambiar el término y no las condiciones en que se hace esa veeduría”, agregó.

Atribuciones y limitaciones

Se mantienen las mismas atribuciones en el artículo 483 para los veedores, las cuales son:

1) Transitar en el territorio nacional, en cumplimiento de las actividades de veeduría, sin más limitaciones que las establecidas por la Ley y conforme al Plan de Veeduría Nacional e Internacional Electoral, según el caso, aprobado por el Consejo Nacional Electoral.

2)Comunicarse con las candidatas o candidatos, organizaciones con fines políticos, Grupos de Electoras o Electores y organizaciones o comunidades indígenas postulantes sin perjuicio a las previsiones y disposiciones contenidas en este Reglamento.

3)Realizar entrevistas, reuniones o visitas a oficinas o edificaciones de la autoridad electoral, previa aprobación del Consejo Nacional Electoral, quedando a salvo las visitas de naturaleza particular a las rectoras o rectores electorales.

4) Presenciar, desde el punto de vista técnico, el diseño y ejecución de las operaciones electorales, para lo cual se les dotará de la información correspondiente, de acuerdo con el Plan de veeduría nacional e internacional electoral y las decisiones del Consejo Nacional Electoral cuando presencien las distintas auditorías previstas para el proceso electoral, firmarán el acta correspondientes junto con las organizaciones con fines políticos participantes.

5) Cualquier otra actividad necesaria para el desempeño de la actividad de veeduría nacional e internacional electoral autorizada en forma expresa por el CNE.

Los veedores no podrán:

1) Emitir declaraciones ni opinión en general y en particular sobre los asuntos internos de la República Bolivariana de Venezuela hasta que haya culminado el proceso electoral y se hubiese producido la proclamación de las candidatas y candidatos, por parte del CNE. De igual modo, se abstendrán de inducir, persuadir u orientar al electorado, así como hacer pronunciamientos públicos.

2) Obstruir, impedir u obstaculizar en cualquier forma, el normal desenvolvimiento del proceso electoral en cualquier de sus etapas.

3) Difundir o dar a conocer, por cualquier vía o medio, resultados preliminares, parciales o totales de la elección.

4) Actuar fuera de las normas previstas en este Reglamento y en el Plan de Veeduría Nacional e Internacional Electoral aprobado por el CNE.

5) Hacer comentarios personales acerca de sus veedurías o conclusiones a los medios de información o a terceros, antes que la vocera o vocero del grupo de veeduría nacional e internacional electoral, del cual forma parte, haga su declaración formal, de conformidad con el presente Reglamento.

6) Ejercer competencias que solo corresponden al Consejo Nacional Electoral y a sus órganos subordinados.

El artículo 488 señala que está prohibido hacer público el informe de veeduría.

“Las actividades de veeduría nacional e internacional electoral concluirán con la presentación ante el CNE de un informe escrito, confidencial, del grupo de veeduría, el cual contendrá el análisis, las conclusiones y sugerencias de la actividad realizada. Este informe será presentado por la vocero o vocero designado, una vez concluya el proceso electoral y el CNE haya efectuado las proclamaciones de las candidatas y candidatos elegidas y elegidos. Este informe no tendrá efectos jurídicos sobre el proceso electoral ni será vinculante para la autoridad electoral”, detalla el reglamento.

En entrevista para El Diario, Martínez precisó además que las normas no se pueden cambiar en los seis meses previos a las elecciones.

“El cambio de término para designar esta actividad, por sí solo, no ofrece garantías de observación. Para comenzar, los electores por lo menos hasta el día de hoy no conocen de manera pública y comunicacional la lista completa de veedores acreditados entre las invitaciones que cursó el ente electoral”, detalló Carlos Medina, director del Observatorio Electoral Venezolano (OEV). 

Señaló que en todo caso, una observación plural e independiente es y debe ser un requisito fundamental entre los indicadores de integridad de cualquier elección que se considere buena.

Hasta el momento se conoce que solo el Consejo de Expertos Electorales de Latinoamérica (Ceela) firmó un convenio de veeduría técnica de las elecciones parlamentarias del 6 de diciembre con el Consejo Nacional Electoral (CNE).

CNE no ha brindado detalles sobre los observadores internacionales y veedores

Carlos Medina, director del Observatorio Electoral Venezolano (OEV), señaló que la presencia de observadores o veedores internacionales en este proceso electoral comenzó a verse cuando empezó el conjunto de auditorías al sistema automatizado de votación, en octubre.

Puntualizó que aunque legalmente no hay fecha específica para la llegada al país de los observadores, si se remite a la elección parlamentaria anterior, celebrada el 6 de diciembre del año 2015, la actividad llamada “Programa de acompañamiento internacional electoral” estuvo fijada en ese Cronograma Electoral del 30 de noviembre al 7 de diciembre de 2015. 

Si revisamos el Cronograma Electoral del proceso parlamentario 2020, cualquier elector podrá darse cuenta de que no existe actividad explícita o específica relacionada con los programas o planes de veeduría nacional e internacional”, precisó en entrevista para El Diario.

Agregó que eso no quiere decir que no existan, porque las noticias recientes indican que sí habrá veeduría nacional e internacional. “Lo que no ha conocido la opinión pública todavía, al día de hoy por lo menos, son mayores detalles sobre estos programas”, sostuvo.

300 observadores internacionales

El 29 de octubre, Nicolás Maduro informó que un conjunto de más de 300 expertos en materia electoral provenientes de varios países acompañará el proceso de elección de este 6 de diciembre en Venezuela.

“Nosotros mantenemos la buena costumbre de invitar (…) ya han confirmado su presencia en Venezuela, más de 300 observadores internacionales, incluyendo a los más importantes institutos de desarrollo de técnica electoral de América Latina y El Caribe. Vienen observadores internacionales de Europa, Asia, África, América Latina, el Caribe y de Estados Unidos inclusive”, señaló.

Durante la rueda de prensa Maduro recalcó que la Organización de los Estados Americanos (OEA) “no entrará al país por su carácter intervencionista y desestabilizador contra la nación”.

Medina precisó que unas buenas elecciones requieren niveles razonables de confiabilidad y, para alcanzarla, la observación electoral independiente ha llegado a ser con el paso de los años parte necesaria de los protocolos electorales en el mundo.

“Ciudadanos se organizan para conformar equipos de observación electoral capacitados para evaluar con base técnica y sin sesgo político sus distintas fases, para luego informarlos a la gente y así contribuir a una participación más consciente, responsable y con mayores grados de confianza”, detalló Medina.

Indicó que para que se hable propiamente de una observación, recién renombrada como veeduría electoral, son necesarias un conjunto de metodologías, protocolos, especializaciones y capacidades demostradas en procedimientos y técnicas electorales por parte de las organizaciones acreditadas.

Mencionó que existen dos tipos de observación electoral: la nacional, que es la realizada por organizaciones propias del país donde se adelanta el proceso electoral; y la internacional, que es la hecha por misiones desplegadas en un país por parte de organizaciones internacionales públicas (como la UE, la OEA, el CEELA o Unasur) o fundaciones privadas como el Centro Carter.

“La observación electoral, nacional e internacional se complementan. La observación electoral nacional cuenta con la fortaleza de que conoce mejor el escenario nacional y puede desplegar equipos más amplios en todos los estados del país”, dijo. 

Agregó que los organismos que hacen observación electoral internacional, entre tanto, tienen equipos permanentes de trabajo sobre asuntos electorales, llevados de manera profesional, con técnicas y procedimientos electorales, contando además con una mayor capacidad para difundir los mensajes de los resultados de sus observaciones.

Eugenio Martinez indicó que en esencia los observadores son técnicos que llegan al país con meses de antelación al evento, y son independientes en sus movimientos e informes.Por otra parte, dijo que los acompañantes (ahora veedores) se limitan a hacer respaldo político a las elecciones, y no tienen independencia para moverse por el país o presentar informes públicos.

“En el caso de Venezuela la presencia de observadores nacionales e internacionales es necesaria”, sostuvo el experto. 

Detalló que los veedores pueden llegar a pocos días de la elección, lo que significan que no participan en la evaluación de la convocatoria de las elecciones, la conformación del registro de votante, las principales auditorias del sistema de votación; es decir, tienen una mirada muy parcial de lo que es el proceso de votación como tal.

“Eso aplica también para la observación nacional, en estos momentos los observadores nacionales no se le ha dado acreditación”, señaló.

El coordinador técnico de la Red Electoral Asamblea de Educación, Humberto Rojas, resaltó que el 15 de noviembre fueron convocados a una reunión donde conocieron a los representantes de otras organizaciones de observación, ahora veeduría nacional y también compartieron con la delegación del CEELA, quienes participaron de forma remota en las auditorías de software de máquinas de votación.

Rojas, por otro lado, indicó que no existe ninguna disposición legal sobre la fecha en que deben estar los observadores en el país. “El tiempo de permanencia de las delegaciones en Venezuela y en particular la fecha de llegada depende del esquema de observación que vayan a realizar”, precisó.

Comentó para El Diario que existen dos esquemas, uno de corto plazo que implica solo el día de la elección y uno de largo plazo que tiene que ver con la observación integral del proceso, es decir, los eventos y procesos preelectorales, electorales y postelectorales.

Sobre los observadores y veedores sostuvo que la diferencia en la práctica es poca y que solo unificaron la terminología para el caso internacional y nacional. 

Persisten las limitaciones para actuar de manera independiente y comunicar los resultados de la observación”, reiteró Rojas.

Subrayó que la importancia de los observadores está en poder evaluar todos los elementos que afectan la elección, por ejemplo: el marco legal, el ambiente político, económico y social, participar en las auditorías técnicas, entre otros elementos.

¿Miembros de la ANC que son candidatos al Parlamento han violado normas electorales? Verdadero

La ONG Súmate detectó y alertó que 92 integrantes de la asamblea nacional constituyente (ANC) son candidatos a diputados a la Asamblea Nacional (AN) sin haber renunciado a sus actuales cargos.

La organización catalogó como inconstitucional e ilegal este hecho y precisó que estas personas tuvieron que renunciar a sus puestos tres meses antes de la cuestionada elección del próximo 6 de diciembre como se lo exige el artículo 189 de la Constitución de la República a todos los altos funcionarios públicos que aspiren a ser parlamentarios. 

Súmate ofreció como prueba que el grupo de 92 candidatos no se habían separado de sus actuales cargos de “constituyentes”, la sesión que celebró la ANC el pasado 8 de octubre, en la cual se pudo observar a algunos de ellos ejerciendo sus funciones actuales.

«Cualquier funcionario que haya sido postulado como candidato a diputado y no haya renunciado en la fecha plazo, queda por ley anulado», señala la organización.

En la nota de prensa la organización considera que en el caso de que el directorio del CNE tuviera dudas sobre si a los “constituyentes” que se postularon como candidatos para un poder constituido como la AN les aplica lo establecido en el artículo 189 de la Constitución, debió acudir a la Sala Constitucional del Tribunal Supremo de Justicia (TSJ). 

El representante de la organización, Roberto Abdul, sostuvo que con este hecho el gobierno reconoce que los constituyentista no son funcionarios, lo que resulta paradójico porque durante los últimos cuatro años ellos le dieron ese nivel de reconocimiento.

“Pero al escribirlos de una manera y si obligar a otros funcionarios que eran ministros a retirarse de sus cargos, están haciendo una diferenciación en donde se observa que no se le da el mismo reconocimiento a los constituyentes”, detalló en exclusiva para El Diario.

Súmate logró identificar que de los 92 “constituyentes” que están inscritos como candidatos a diputados por los diferentes partidos políticos de la alianza Gran Polo Patriótico (GPP), liderada por el Partido Socialista Unido de Venezuela (PSUV), están distribuidos de la siguiente forma:

  • 29 “constituyentes” inscritos como candidatos en la Lista de Adjudicación Nacional (figura que es inconstitucional de acuerdo al artículo 186 constitucional). 
  • 36 “constituyentes” inscritos como candidatos en las listas regionales de 15 estados (Aragua, Anzoátegui, Carabobo, Cojedes, Delta Amacuro, Falcón, Guárico, Lara, Mérida, Miranda, Monagas, Nueva Esparta, Portuguesa, La Guaira y Zulia).
  • 27 “constituyentes” inscritos como candidatos en las circunscripciones nominales en 11 estados (Apure, Aragua, Anzoátegui, Falcón, Guárico, Lara, Miranda, Nueva Esparta, Yaracuy, La Guaira y Zulia). 

“Súmate afirma que es un ventajismo obsceno y grotesco que el CNE permita que estos 92 constituyentes sean candidatos a diputados a la Asamblea Nacional sin separarse de sus actuales cargos, ya que permite con ello utilicen los beneficios de sus puestos y hasta los recursos y bienes del Estado a favor de un cargo de elección para un poder constituido”, indicó la organización. 

El régimen de Nicolás Maduro se mantiene firme en realizar las cuestionadas elecciones parlamentarias en medio de la pandemia por covid-19 y pese al rechazo de la comunidad nacional e internacional.