• La oposición debate su inscripción en las elecciones regionales. Hay coincidencias en que con las condiciones actuales no es posible participar. Algunos confían en la presión internacional para lograr los cambios, pero ¿le interesa al régimen esta participación?

La hoja de ruta de tres pasos planteada por el presidente interino, Juan Guaidó, que indicaba “cese de la usurpación, gobierno de transición y elecciones libres” parece haber fenecido o al menos estar en terapia intensiva. Y es que el actual debate opositor en Venezuela se centra en la participación en los venideros comicios regionales, sin importar quién gobierna desde el Palacio de Miraflores.

Para este año 2021 está pautada la realización de elecciones de gobernadores, alcaldes y sus cuerpos legislativos, pero hay coincidencias en diversos actores opositores en que con las actuales condiciones electorales no se puede participar. Entonces algunos ven en la presión interna y externa una vía que permita la mejora de esas condiciones y así reactivar su base, recuperar el liderazgo y obtener una cuota de poder político para estar en mejor posición de confrontar al régimen de Nicolás Maduro.

El exalcalde del municipio Sucre de Miranda y excandidato a la gobernación de ese estado, Carlos Ocariz (Primero Justicia), se mueve intensamente por esa entidad y su nombre es mencionado como alternativa para enfrentar en las elecciones regionales al aspirante a la reelección del Partido Socialista Unido de Venezuela (PSUV), Héctor Rodríguez.

Carlos Ocariz en un recorrido por Miranda

Sobre la hoja de ruta planteada por Guaidó -en la que el cese de la usurpación es el primer paso-, comenta: “Ha habido mucho punto de honor en que haya un orden establecido. Si la presión internacional se ha movido y la presión interna también, nosotros no podemos quedarnos estáticos en una sola vía”, dijo para El Diario.

Efectivamente se han dado unos cambios importantes en el escenario: ya Donald Trump no está en el poder en los Estados Unidos y su sucesor Joe Biden pretende usar instrumentos de diplomacia y negociación en su intento para que Venezuela recupere la democracia. Pero también hay un reacomodo en la posición de la Unión Europea (UE), donde se ha abierto un debate -que llegó al seno de la Eurocámara- sobre el reconocimiento a Guaidó y a la Asamblea Nacional que él encabeza. Mientras tanto, en las calles de Venezuela las protestas masivas se extinguieron hace rato.

Lo que me preocupa es que en toda esta discutidera dejemos a la gente sola. La gente está olvidada por el chavismo (…) Tenemos que estar con la gente mientras trabajamos en buscar una solución política”, comenta Ocariz.

El exalcalde no oculta su intención de ser gobernador de Miranda y dice que estaría dispuesto a participar en los comicios regionales siempre que ocurran dos cosas: “cambios en las condiciones electorales reales y la unidad monolítica de los factores democráticos”.

“Yo fui víctima hace tres años. La noche antes de la elección, en unas de las cosas más estrambóticas que hizo este CNE, cambiaron a 400.000 electores que votaban en centros donde ganaba la oposición nueve a uno, a centros regados, incluso en otros estados. A la gente de San Antonio de los Altos la mandaron a votar en el municipio Libertador”, recordó. Argumenta que es necesario que haya garantías de que este tipo de cosas no se repitan: “Que haya condiciones para que la gente elija y no solamente vote, tiene que ser un punto fundamental”, aseveró.

Se perfilan las opciones

Pero el debate es más intenso de lo que parece, incluso en el propio seno de los partidos donde la dirigencia tiene opiniones contrapuestas. Alí Mansour era el coordinador adjunto de Caracas de Primero Justicia hasta hace poco, cargo que obtuvo en una elección interna. También fue el último alcalde metropolitano de Caracas. Pero fue destituido de su puesto en la estructura justiciera. “Me expulsaron por creer en la participación”, asegura.

Mansour sostiene: “Creemos en la participación y que las condiciones hay que negociarlas” y que las mismas deben ser “parte del proceso de diálogo y negociación que se debe dar con acompañamiento internacional”. Dice que actualmente acompaña a los alcaldes de la gran Caracas “que han llamado a defender la casa y que están trabajando en la creación de una plataforma para la participación”.

Los alcaldes Gustavo Duque, de Chacao; Elías Sayegh, de El Hatillo; Darwin González, de Baruta y Josy Fernández, de los Salias, quienes rompieron hace tres años su línea partidista de no participación, han estado trabajando en la plataforma descrita que impulse sus aspiraciones y que respaldaría a David Uzcátegui para la gobernación de Miranda. El equipo de El Diario intentó contactar a Uzcátegui para este reportaje, pero el dirigente prefirió no declarar.

Alí Mansour

Por su parte, esta semana, el exgobernador de Miranda y excandidato presidencial Henrique Capriles Radonski rompió el silencio sobre el tema: dijo estar en desacuerdo con la postura de no acudir a las elecciones mientras Nicolás Maduro permanezca en el poder, resaltando que durante sus gestiones como gobernador y alcalde logró cambios importantes.

Destacó que antes de activar un referendo revocatorio que pudiera ponerle fin al régimen de Maduro, es importante “resolver” el tema de alcaldes y gobernadores como una base para los espacios de defensa y tener una voz en las provincias. “Si nosotros llegamos a un acuerdo, y toda esa comunidad internacional nos apoya y nos alineamos y decidimos que es un referéndum revocatorio, vamos a ir. Pero eso es en el 2022”, acotó.

Capriles planteó la necesidad de que los sectores opositores se unan para presentar unas peticiones con la comunidad internacional y lograr elecciones libres.

Azules y blancos

Una fuente que integra la dirección Nacional de Un Nuevo Tiempo (UNT) accedió a hablar del panorama político opositor, bajo condición de anonimato. “Hay una presión internacional para que la oposición participe producto de una negociación, pero una parte dice que la participación debe ser para las elecciones parlamentarias y las presidenciales. Voluntad Popular y Guaidó estarían por los momentos en esa tendencia”, sostuvo.

La fuente de UNT aseguró que su líder, Manuel Rosales, “aún no ha bajado la línea y por los momentos está apegado a la tesis de las parlamentarias y presidenciales, pese a que hay individualidades del partido que han mostrado su interés en participar en las regionales”.

Guaidó, por su parte, ha declarado que es un falso dilema la participación en las elecciones regionales, porque Maduro ha secuestrado el Consejo Nacional Electoral, las tarjetas de los principales partidos de oposición “y quiere escoger a los candidatos”.

Del lado de la tolda blanca también se inclinan por la participación electoral con condiciones. Su secretario general, Henry Ramos Allup, dijo hace unos días en una asamblea partidista que los procesos sociopolíticos no son lineales. “Si nos conviene participar, participaremos. Y si no nos conviene, no participaremos. Tenemos que lograr condiciones electorales para participar en las regionales. El derecho a aspirar no se le puede discutir a nadie”. 

Fue enfático en que Acción Democrática solo participaría en los comicios con la tarjeta blanca, que el régimen a través del Tribunal Supremo de Justicia (TSJ) entregó a Bernabé Gutiérrez.

¿A quién beneficia los comicios?

El exalcalde de Chacao Ramón Muchacho, desde su exilio y ya libre de compromisos partidistas, compartió su opinión con El Diario

“Hay que entender que cada uno de esos grupos tienen diferentes visiones e intereses”, explica. Ubica un primer grupo, en el que incluye a buena parte que está en el exilio, que consideran que la prioridad es el cambio y salir de Maduro. “Quienes respaldamos esta idea, no entendemos que tener unas alcaldías o gobernaciones tenga sentido, o que ocasione más daño al régimen que la no participación”, sostiene.

Ramón Muchacho

Pero el otro grupo cree que hay una realidad: “Que no se puede salir del régimen, que considera que hay que hacer política y conservar espacios. Esos quieren participar en elecciones”. A su vez divide en dos este sector: uno que piensa participar como sea y convalidar cualquier trampa “que es la visión madurista e integrada por los alacranes, y las personas que Maduro controla dentro de la oposición” y otro sector “que sí es oposición y allí se puede inscribir Henrique Capriles  y otros, que genuinamente quieren participar”.

Recordó que Capriles intentó promover la participación en las elecciones parlamentarias pasadas. “Él quería, pero el régimen es tan autoritario que ni siquiera allí abrió el compás. Capriles demostró que no había forma de votar, ni siquiera para los que quieren”, argumenta Muchacho.

El exalcalde se atrevió a dar un vaticinio; “Creo que vamos al replay. Van a salir los sectores que son opositores de verdad y quieren votar, como Capriles y Ocariz y al final no van a poder participar, porque están inhabilitados, no tienen tarjeta, o porque saben que al final van a perder por un régimen que tiene controlado el sistema y que a lo mejor deja una o dos gobernaciones”.

Otros analistas, como el presidente de Datanálisis, Luis Vicente León, piensan que el esfuerzo sí vale la pena.  “Esta es una oportunidad para generar una articulación de la oposición en términos generales”, opina para El Diario. 

Para León, difícilmente no se van a producir negociaciones internas hacia la construcción de presiones para lograr condiciones electorales. Pero añade que también es verdad que sin cambios en esas condiciones podría ocurrir que nadie vote, como ocurrió en la anterior elección de gobernadores. Cree que la oposición debe plantear los comicios como un mecanismo de lucha que apunte a su rearticulación.

Considera que, aparte de la flexibilización de las sanciones en el plano internacional, a Maduro le podría convenir cierto nivel de validación interna. “Incluso a pesar de perder algunas gobernaciones o alcaldías”. De esta forma llamaría a que “la oposición ponga la cara”. 

Añade que al “gobierno” le puede interesar también la división opositora, “por lo que podría estar dispuesto a entregar condiciones solo a una parte de la oposición para garantizar su participación y que vayan fracturados”.

¿Serán elecciones reales?

Para el profesor de Estudios Políticos de la Universidad Austral de Chile, el venezolano Miguel Ángel Martínez Meucci, la recuperación de las fuerzas opositoras por la vía de las elecciones regionales dependerá de los términos en los que se plantee y desarrolle dicho proceso. “Si las condiciones fueran similares a las que tuvieron lugar el pasado mes de diciembre, o si empeoran, ni siquiera podríamos hablar de unas «elecciones», dado que para el ciudadano no existiría una verdadera posibilidad de elegir. En este momento, las opciones que podrían aparecer en el tarjetón electoral son únicamente las que, a la postre, terminarían reforzando el statu quo”, explicó para El Diario.

Señala queel chavismo ha proseguido lentamente hacia la consolidación de un sistema de partidos cada vez más hegemónico y controlado”, y ve difícil “que retroceda en ese propósito sin verse verdaderamente forzado a ello”.

Leonardo Morales, el nuevo vicepresidente del CNE afín al régimen

El profesor Martínez Meucci considera que si bien la ruta de los tres pasos planteada por Guaidó no ha alcanzado su objetivo primordial, “otra cosa bastante distinta es aceptar sin chistar unos comicios en los términos planteados por el chavismo”.  

Plantea que decidir “participar (en los comicios) sin una revisión profunda de las condiciones, significaría que la oposición sencillamente ha aceptado las reglas del juego que impone Maduro y su grupo de poder, con lo cual perdería un elemento más de negociación”. Considera que la presión internacional es menor que en meses anteriores, y la ve más orientada hacia la consolidación de un modus vivendi aceptable, que hacia la promoción de un cambio real”.

Martínez Meucci cuestiona que en el debate interno de la oposición se habla poco en torno a la construcción de capacidades. “Ninguna estrategia es factible sin capacidades con las cuales materializarla. El momento actual está marcado por el gran desgaste sufrido por las fuerzas democráticas, lo cual se refleja en la crisis del liderazgo y en la reducción de capacidades para la acción. Esto amerita una etapa de reflexión, rectificación y ajuste, la cual necesariamente ha de considerar el conjunto de cambios importantes que pudieran estarse produciendo en la economía nacional; es necesario evaluar cómo dichos cambios podrían estar modificando las posibilidades para la acción política en Venezuela”, concluye.

Por los momentos la Asamblea Nacional del 6 de diciembre ha instalado el Comité de Postulaciones para seleccionar a los integrantes del Consejo Nacional Electoral. Una delegación de Noruega ha contactado a las partes para evaluar la posibilidad de diálogo y los aspirantes opositores recorren sus regiones con la esperanza de poder participar. Maduro, por su parte, sigue en Miraflores.

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