• Estados Unidos acusa a la compañía tecnológica de tener conexión con el Ejército chino

Xiaomi se encuentra en el ojo del huracán. La compañía tecnológica china fue señalada por Estados Unidos por supuestos nexos con el aparato militar de la nación asiática. Desde Washington consideran que ello podría representar un riesgo significativo de seguridad.

Como consecuencia de ello, el gigante tecnológico chino fue incluido en la lista de usuarios finales militares (MEU, por sus siglas en inglés). Una de las principales implicaciones asociadas a esta medida es el hecho de que establece límites a las compañías estadounidenses para suministrar a Xiaomi “componentes que puedan ser desviados para su uso militar’’.

Así mismo se prohíbe que empresas estadounidenses realicen cualquier tipo de inversión en Xiaomi. En caso de haberlo hecho previamente, deberán deshacerse de su participación antes del 11 de noviembre de 2021.

“Necesitamos jugar una mejor defensa, que debe incluir responsabilizar a China y asegurarnos de que las tecnologías estadounidenses no faciliten el fortalecimiento militar de China”, afirmó recientemente Jen Psaki, la nueva secretaria de prensa de la Casa Blanca. El pronunciamiento de la funcionaria ocurrió luego de ser consultada sobre cuál será la postura que asumirá la Administración de Joe Biden con respecto al gigante asiático.

El impacto en los mercados financieros, donde se cotiza Xiaomi, no se hizo esperar, pues luego de conocerse la decisión del gobierno de Estados Unidos las acciones de la compañía registraron una caída cercana a 10%.

Esto ocasionó que la empresa asiática emitiese un comunicado oficial rechazando cualquier tipo de conexión con el ejército chino; al tiempo que aseguran que todas sus actividades se encuentran dentro del marco legal, tanto en EE UU como en el resto de los países donde tiene presencia.

De igual forma, la empresa indicó que se encuentra evaluando cómo se verán afectadas sus operaciones debido a su inclusión en la MEU. Además, afirmaron que tomarán las medidas necesarias para proteger los intereses tanto de la empresa, como de sus accionistas.

Comunicado Xiaomi

La compañía ha cumplido la ley y ha operado conforme a las leyes y regulaciones relevantes de las jurisdicciones en donde realiza sus negocios. La compañía reitera que brinda productos y servicios para uso civil y comercial. La compañía confirma que no es propiedad, ni está controlada o afiliada con el ejército chino, y no es una “compañía comunista del ejército chino” definida bajo el NDAA (Ley de autorización de defensa nacional).

La compañía tomará las medidas necesarias para proteger los intereses de la compañía y de sus accionistas.

Origen

Xiaomi: la última empresa en la lista negra de Estados Unidos

Si bien Xiaomi se ha dado a conocer en occidente desde hace algunos años, esta no es una empresa nueva, pues cuenta ya con casi una década en el mercado asiático. Desde su creación, a mediados de 2010, se ha convertido en el principal productor de teléfonos inteligentes en China, al tiempo que se ha posicionado como el cuarto mayor productor, solo por detrás de empresas de amplia trayectoria en el sector como Apple, Samsung y Huawei.

Este crecimiento se ha producido de la mano de un modelo de negocio en el que los bajos precios son una característica común en todos sus productos que abarcan desde celulares, pasando por televisores, hasta computadoras.

Desde Xiaomi explican que esto es debido a que el precio de sus productos es fijado a precio de costo, sin que ello implique comprometer la calidad de los dispositivos, pues consideran que la venta de hardware (dispositivos físicos) son tan solo una vía para ofrecerle a los usuarios software y servicios a largo plazo.

Este modelo de negocios se ha traducido en un éxito en ventas. Así lo demuestran las ventas de la empresa, que durante el último cuatrimestre de 2020 se ubicaron en 46,2 millones de dispositivos. 

Huawei

Xiaomi: la última empresa en la lista negra de Estados Unidos

Esta no es la primera oportunidad en la que Washington centra su atención en las empresas tecnológicas chinas. Lo propio ocurrió durante 2020 con Huawei, que para esa fecha se ubicaba como una de las mayores compañías de telecomunicaciones del mundo.

La justificación esgrimida por el gobierno de Estados Unidos para incluir a Huawei en la lista de compañías vetadas fue que existía la posibilidad de que la empresa espiase a ciudadanos estadounidenses valiéndose de sus equipos.

Otro de los motivos que llevaron a tomar dicha medida fue el rol de Huawei como proveedor de equipos de telecomunicaciones. Especialmente relacionados con la implementación de las nuevas redes de conexión 5G.

El veto de Washington tuvo un impacto significativo en los distintos modelos de negocio que manejaba la compañía. Esto debido a que la medida no solamente significó una prohibición a ciudadanos y empresas estadounidenses de invertir en la compañía, sino también a realizar cualquier tipo de negocio con ella.

Venta. En 2021 se ha especulado que Huawei podría estar en conversaciones para vender sus marcas Mate y P.

Esto llevó a que gran cantidad de empresas como Google y Qualcomm, que suministraban soporte tanto en el sistema operativo de sus dispositivos como en sus procesadores, optaran por cesar sus respectivos acuerdos. Dicha decisión obligó a la empresa a desarrollar su propio sistema operativo y procesadores para intentar mitigar los efectos de la sanción impuesta por Estados Unidos. 

Ello perjudicó de forma directa el segmento de dispositivos móviles de la marca, lo que se tradujo en cuantiosas pérdidas para Huawei, que llevaron a la venta de una de sus submarcas como lo era Honor, por casi 10 millardos de dólares.

Red 5G

Xiaomi: la última empresa en la lista negra de Estados Unidos

Pese a la reticencia del gobierno de Estados Unidos, con respecto a la participación de Huawei en la puesta en marcha de redes 5G en su país, la Unión Europea (UE) decidió permitirle a la empresa continuar participando en el desarrollo de la red en sus países miembros.

No obstante, alertaron a los diversos Estados a no permitirles un acceso total a la infraestructura.

Si bien existen algunas similitudes en cuanto a la situación de Xiaomi con respecto a Huawei, como por ejemplo las acusaciones de estar vinculada al gobierno chino, su estatus es menos complejo.

La razón de ello es que no existe ninguna restricción que impida que la empresa continúe comprando componentes y tecnología a compañías estadounidenses tal y como ocurre con Huawei.

Esto implica que la tecnológica podrá seguir vendiendo sus productos y prestando servicio en territorio estadounidense.

Luce poco probable que la Administración de Biden dé marcha atrás a la decisión de incluir a Xiaomi en la lista MEU, pues ven a China como una de las mayores amenazas a Estados Unidos en el ámbito tecnológico.

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