• La organización Guerreros Azules indicó que la dotación de las tiras, necesarias para los análisis con el glucómetro, quedó en manos de las farmacias comunales, las cuales entregan productos vencidos. Advirtió que la medición de los niveles de azúcar en la sangre es importante para calcular la dosis de insulina que requiere el paciente

Para un paciente diabético, monitorear los niveles de glucosa en su sangre es de suma importancia. Expertos recomiendan medirlo de 4 a 10 veces al día, dependiendo de su tipo y tratamiento médico. En Venezuela, ante la emergencia humanitaria compleja, este procedimiento tan rutinario resulta difícil de cumplir para miles de personas debido a la escasez de cintas reactivas para los glucómetros.

La organización Guerreros Azules publicó un comunicado el 25 de abril de 2022, en el que advirtió que cerca de 20.000 personas en todo el país no tienen acceso a este insumo. Señaló que el problema es especialmente grave para pacientes de escasos recursos. Ante la imposibilidad de conseguir el producto a precios asequibles, deben acudir al sistema de salud público, donde el suministro es irregular y deficiente.

El equipo de El Diario comprobó que en una reconocida cadena de farmacias nacional, el precio de estas tiras oscila entre los 78 y 102 bolívares. Esto para paquetes de 50 unidades, dependiendo de la marca. El monto equivale a 17,41 y 22,76 dólares respectivamente, a la tasa de cambio oficial del Banco Central de Venezuela (BCV). Igualmente, también se encuentran en presentación de 25 unidades por Bs. 57 ($12,72).

La red de apoyo para padres de niños, niñas y adolescentes con diabetes tipo I recomienda que, en ese grado de la enfermedad, se realice la prueba al menos tres veces al día. Tomando esto como referencia, un paquete de 50 tiras puede durar aproximadamente 16 días, lo que implicaría un gasto de hasta $45,52 al mes.

Una rutina

Foto: Archivo/Referencial

Desde el momento del diagnóstico, medir los niveles de azúcar en la sangre se vuelve parte del día a día de las personas diabéticas. Para ello utilizan un instrumento llamado glucómetro en el cual se colocan las cintas reactivas. Solo se necesita una gota para el análisis, que se coloca sobre la tira y se desecha luego de ser usada.

De acuerdo con Guerreros Azules, este proceso es fundamental, ya que permite al paciente calcular la dosis precisa de insulina que necesita su cuerpo, dependiendo de los valores que arroje el glucómetro. Por ejemplo, la Asociación Americana de la Diabetes considera normal un nivel de glucosa de entre 80 y 130 miligramos por decilitro (mg/dL) en ayunas. Después de comer, lo ideal es que se mantenga menor a 180 mg/dL. Por ese motivo, la organización considera grave que haya pacientes que no puedan medir sus niveles constantemente.

“Al no tener este valor corren el riesgo de descompensarse, ya que están en riesgo de presentar recurrentes bajas de azúcar que los pueden llevar a convulsionar o a la muerte. En caso de una hiperglucemia (subida de azúcar), con el pasar de los días puede generar una cetoacidosis grave e ingresar a terapia intensiva. De no ser tratada a tiempo, también puede llevar a la muerte”, explicó el comunicado.

Déficit en el país

Glucómetro Suma, fabricado en Cuba. Foto: Cortesía

Hace años, el sistema de salud público se encargaba de suministrar las cintas reactivas de forma gratuita en ambulatorios y hospitales. De hecho, muchos pacientes utilizan glucómetros de la marca Suma, creado en un convenio entre Cuba y China, y distribuido por el Estado venezolano. Sin embargo, Guerreros Azules señala que el suministro de tiras pasó a ser competencia de las farmacias comunales. 

Pacientes consultados por la organización afirmaron que en estos establecimientos suelen rechazar los récipes firmados por doctores profesionales, pues solo reciben los de médicos integrales comunitarios. “Hay que acotar que es común que haya discrepancias entre la solicitud de un médico integral y un médico de hospital”, agregó.

En otros casos, ante su ausencia en las farmacias gubernamentales, los pacientes se ven en la necesidad de comprarlas por su cuenta. La red de apoyo afirmó que normalmente un paquete de 50 tiras debería tener un valor de entre $4 y $5. No obstante, debido a su escasez y demanda rara vez se consiguen. En cambio, son más normales las vendidas a precios mucho mayores en cadenas comerciales.

Otro problema que preocupa a la organización es la calidad del material entregado en instituciones públicas. Denunció que, con frecuencia, las cintas suelen estar vencidas. “Incluso hay algunos reportes de cintas vencidas desde el año 2013, situación bastante grave pues los resultados que arrojan las tiras vencidas no son nada confiables y pueden llevar a dosificaciones erradas de insulina”, aseguró.

También cuestionó que el glucómetro Suma no siempre arroja valores precisos, aunque no se sabe si por defectos del dispositivo, o por las cintas. “Lo cierto es que se han visto casos donde marca 150 mg/dl cuando en realidad la persona tiene 30 o 40 mg/dl de glucosa en sangre, considerada como una hipoglicemia severa”, dijo

Vivir con diabetes

De acuerdo con la Organización Mundial de la Salud (OMS), en el mundo existen más de 371 millones de adultos con diabetes. De ese total, al menos 26 millones viven en América Latina. Desde 2013 no existen estudios oficiales sobre la cantidad aproximada de pacientes con algún tipo de diabetes en Venezuela, salvo dos estimaciones paralelas publicadas en 2017. 

La primera corresponde a un reporte enviado a la OMS por las autoridades del Ministerio de Salud, el cual calcula que alrededor del 6,5 % de la población padece la enfermedad. Sin embargo, otro estudio realizado por la Sociedad Venezolana de Medicina Interna indica que podría ser hasta del 10 %. Un porcentaje superior a la media latinoamericana, que es de 9,2 % entre adultos de 20 a 79 años, y más cercano a los niveles de regiones como Norteamérica y el Sur de Asia.

En 2018, la OMS registró 14.933 muertes por diabetes en Venezuela. Esto representa una tasa de mortalidad por edad de 57,30 por cada 100.000 habitantes, lo que ubica al país en el puesto 28 mundial de más muertes. Gran parte de los números de ese año coinciden con los años más álgidos de la emergencia humanitaria compleja, cuando la escasez de medicamentos era más grave, así como el deterioro de la red de salud pública. Sin embargo, tras la pandemia de covid-19, Guerreros Azules señaló que el desabastecimiento se ha vuelto a acentuar.

No solamente las cintas reactivas son necesarias. La organización Acción Solidaria reportó que si bien la oferta de medicamentos para la diabetes se ha estabilizado, sus precios resultan elevados para la mayoría de los venezolanos. Por ejemplo, para agosto de 2021 indicó que una ampolla de insulina de 10 miligramos podía tener un costo de hasta $38. Una caja de 30 pastillas de Metformina de 1.000 mg valía entre $5 y $6. Con este panorama, los pacientes más vulnerables, como aquellos de bajos recursos o de la tercera edad, quedan frente a un dilema: que sus ingresos mensuales apenas alcanzan para unos pocos días de tratamiento.

Noticias relacionadas