• Las decisiones del Consejo Nacional Electoral designado por el TSJ afín al régimen han producido un ambiente de inseguridad entre la población. En El Diario conversamos con especialistas en el área para conocer los cambios que se han realizado en el sistema electoral y las violaciones a la Constitución

Los cambios que ha realizado el Consejo Nacional Electoral (CNE), designado por el Tribunal Supremo de Justicia (TSJ) afín al régimen de Nicolás Maduro, van en contra de la Constitución, así lo han especificado los especialistas, quienes también detallan que se está atentando contra las leyes electorales; aspectos que crean un panorama de incertidumbre en los venezolanos.

Una de estas modificaciones la denunciaron varios electores, quienes al revisar su estatus en la página web del CNE detectaron que los habían cambiado de centro de votación sin haber realizado esa solicitud.

El periodista especializado en la fuente política Eugenio Martínez explicó para El Diario que lo primero que se debe resaltar es que aún no se ha hecho la auditoría del registro que se va a usar el 6 de diciembre en las elecciones parlamentarias. Indicó que los cambios que se visualizan actualmente en la página se efectuaron hasta el 31 de marzo del año 2020.

Martínez detalló que entre el registro presidencial de 2018 y el 31 de marzo del presente año existen más de 800.000 cambios de residencia. Aunque que no es posible saber si estos traslados fueron solicitados o impuestos.

Señaló que lo primero que deben hacer las personas es revisar en la página del CNE para verificar ese tipo de movilización. Agregó que los cambios deben detectarse en la auditoría del registro, pero que eso dependerá del conocimiento y la experticia de los técnicos que participen en esa revisión.

Normalmente cuando se detectan ese tipo de migraciones masivas desde un lugar o hacia un lugar es un intento deliberado para manipular un proceso electoral. Bien sea de Corte de Circuitos (parlamentarias) o Corte municipal o regional». Eugenio Martínez

Se debe esperar la auditoría del registro electoral para determinar en esencia cuántos cambios de residencia se hicieron y el tipo de cambios que se realizaron. Esto para saber si son modificaciones distribuidas de forma aleatoria por todo el país o cambios focalizados, que podrían dejar en evidencia algún tipo de manipulación.

Martínez realizó una encuesta a través de su cuenta en la red social Twitter sobre los cambios de centro de votación. De 2.401 votos, 8% indicó que lo cambiaron de centro y 2,5% indicó que le ocurrió a un familiar. 47,6% indicó que permanece en su centro de costumbre.

No hay explicaciones legales para los cambios del CNE 

Sobre las decisiones del CNE respecto al aumento de escaños y las medidas que acaban con el voto directo de los indígenas, el especialista en la fuente política señaló que no hay una explicación técnica ni legal para el cambio en el sistema de adjudicación aprobado por el CNE. Es una decisión eminentemente política.

Recordó que los cambios están condicionados e impulsados porque el TSJ anuló 12 artículos de La Ley Orgánica de Procesos Electorales (Lopre), y le dio al CNE la facultad legislativa de desarrollarlos, algo que solamente puede hacer la Asamblea Nacional (AN).

“En líneas generales los cambios que instrumentó el CNE no suponen un cambio en el sistema mayoritario que se tuvo en 2010 y 2015. Sigue siendo un sistema de sobrerrepresentación, de mayoría, con la diferencia de que hay 66% diputados más”, explicó.

Foto cortesía

Elementos graves 

Carmen Beatriz Fernández, consultora política y analista de temas electorales, detalló en exclusiva para El Diario que las medidas implementadas por el CNE indican algo muy grave y va más allá de un cambio en el sistema y la normativa electoral.

“Sacarse debajo de la manga 110 escaños nuevos y confiscar el derecho a voto de las poblaciones indígenas son elementos graves que no solamente atentan contra la Constitución, sino que dibujan o se aproximan a lo que pareciera ser un esfuerzo de diseñar un sistema político distinto”, resaltó.

Fernández explicó que con la decisión del CNE se está evadiendo la Constitución y no se está otorgando a la comunidad indígena el derecho al voto universal, directo y secreto que tienen como venezolanos.

Señaló que lo que está realizando el Poder Electoral es una copia burda del esquema boliviano, donde los indígenas de esa nación votan de acuerdo a sus usos y costumbres ancestrales. Sin embargo, en Venezuela se tiene una población indígena que tiene derecho universal al voto, como lo tienen los demás venezolanos desde que se estableció la democracia en el país.

En segundo lugar, indica que la Constitución establece claramente cómo se deben añadir, si es que se necesitan, escaños al Parlamento. Un elemento que no se ha cumplido con la nueva decisión. 

“La única posibilidad de añadirle diputados a la AN es por el aumento de población y aquí no se ha dado, por el contrario ha disminuido”, añadió.

La analista señaló que la razón de añadir diputados es para intentar tener más bancadas para repartir. Sin embargo, puntualizó que lo grave de la situación es que al hacer la distribución por estado se le está dando más peso específico relativo a las entidades más rurales. Es decir, cuando se suman los 277 escaños que ahora tiene el Parlamento y se distribuyen por estado se observa que el voto del elector rural tiene ahora más peso. 

Un diputado electo por la población rural va a necesitar mucho menos votos que un diputado electo por votos urbanos. Eso tiene por objeto privilegiar el peso específico del voto chavista en relación al voto opositor”. Carmen Beatriz Fernández

El voto de los venezolanos en el extranjero

La consultora política y analista de temas electorales precisó que en esta elección no se está considerando el voto de la diáspora. De acuerdo con los números de la Organización Internacional para las Migraciones (OIM), son alrededor de 5.000.000 de venezolanos los que se encuentran en el exilio. Todos ellos deberían poder elegir a sus parlamentarios. 

Fernández indicó que en todas las constituciones de Latinoamérica y en todos los sistemas electorales de esos países, salvo alguna excepción, los electores que viven fuera de sus fronteras tienen derecho a escoger a sus diputados. De hecho, señaló que hay países europeos que escogen el voto que representa a los votantes exiliados, es decir que los expatriados tienen sus propios representantes en el Parlamento. 

La especialista también recalcó que esto es un elemento muy importante que Venezuela nunca tuvo debido a que no se contaba con población expatriada y nunca fue un país emigrante. Pero ahora que sí lo es, destacó que sería importante que haya una representación de una bancada y si se conoce que existe al menos 15% de personas mayores de 18 años en el extranjero, se deben tener al menos unos 30 parlamentarios para ello.

Foto cortesía

Eugenio Martínez coincidió con Fernández sobre los venezolanos que se encuentran en el exilio y han perdido su derecho a la identidad y con esto el derecho al voto. Pero señaló que para unas elecciones parlamentarias en el extranjero habría que cambiar la Constitución. 

Para lograr que los venezolanos en el extranjero puedan votar, primero se debe hacer un acto administrativo que aclare los términos de la ley electoral. Se necesita todo un proceso con voluntad política, técnica y con recursos económicos para garantizar que la mayoría de los venezolanos que están fuera del país puedan cambiar de centro de votación o inscribirse como nuevos electores, pero eso podría durar hasta 6 meses”, explicó Martínez.

Proyección de las elecciones

Carmen Beatriz Fernández comentó que la dinámica propia de la elección, los números y las artimañas de campaña generan un proceso en el que se desconoce si el G4 va a participar y donde Nicolás Maduro escogió a la oposición con la cual le gustaría batirse.

Agregó que dependiendo de lo que pase finalmente, luego del periodo de inscripción de candidaturas en agosto, se podrá conocer mejor las aproximaciones de lo que puede ocurrir. 

Precisó que aunque Maduro tiene un rechazo en el país de 75 a 80%, eso no indica que se visualice el mismo porcentaje en las urnas, debido a que la oposición y quien tenga un pensamiento opositor, en su mayoría, está negado a participar en las elecciones. Además, quienes quieren participar todavía lo debaten.

Añade que eso significa que ese bloque de 80% está dividido y no sería un 70- 30 en las votaciones, sino un 30% de Maduro, que está muy sólido, versus la mitad del voto opositor, que sería 35%. 

Este podría ser un escenario electoral en condiciones normales, pero como se tiene todo este nuevo juego que hace que al voto chavista le cueste menos obtener escaños en el Parlamento, pues en ese escenario se tendría una clara victoria de Maduro”. Carmen Beatriz Fernández

Fernández precisó que si todos los opositores votan evidentemente no habría manera de que Maduro gane, pero indicó que para eso el régimen tiene un “Plan B” que podría tratarse del cambio de residencia de los electores. Esto debido a que esta medida tiene un efecto disuasivo sobre la percepción de los votantes y la pureza del proceso electoral.

“Lo hacen deliberadamente, no simplemente para dificultar el voto de los electores que han cambiado, sino para hacerlo visual”, señaló.

Recalcó que si se mira de cerca se encuentran que hay muchos personas conocidas, como periodistas, a quienes parecieran haber escogido con pinza para que fuese muy visible el cambio de electores. Esto para que se perciba como un elemento más que evidencie la falta de limpieza de las elecciones y así disuadir la voluntad de los venezolanos de ir a votar.

La especialista recomienda tratar de lograr una postura única que logre cohesionar la mayoría del voto que rechaza a Maduro, que podría ser votando o no, pero siguiendo una alternativa lógica. “Pero lo más importante es tratar de evitar dispersar el voto opositor”, concluyó.

Ante todos los cambios que ha impuesto el nuevo Poder Electoral nombrado por el TSJ y la negativa del sector opositor de participar en unas elecciones parlamentarias que consideran fraudulentas, solo se visualiza un panorama de incertidumbre. Frente a este escenario solo parece profundizarse el debate de gran parte de los venezolanos: votar o no el próximo 6 de diciembre.

Este artículo de El Diario fue editado por: Génesis Herrera.

Noticias relacionadas