• Este 4 de agosto se cumple un año más del ciclo perfecto que completó el falconiano en Barcelona 1992. En una entrevista para El Diario, el campeón en taekwondo reveló cuáles fueron las claves para darle aquella alegría al país | Foto: Cortesía

Como una hazaña inolvidable que le hizo cambiar su vida. De esta forma describe Arlindo Gouveia su medalla de oro en los Juegos Olímpicos de Barcelona 1992, cuando derrotó en el Palau Blaugrana a Dirc Talumewo (representante de Indonesia) en la final de taekwondo, categoría -54 kilogramos masculinos, y le dio a Venezuela su segunda áurea olímpica. Este 4 de agosto se cumplen 29 años de aquella gesta.

Barcelona 1992: el taekwondo compitió por segundos Juegos Olímpicos consecutivos como deporte de exhibición. No formaba parte del programa olímpico.

Arlindo venía de completar un ciclo olímpico —el único de su carrera— perfecto, siendo campeón en cinco justas: Juegos Bolivarianos (Maracaibo, 1989), Juegos Centroamericanos y del Caribe (Ciudad de México, 1990), Panamericano de Taekwondo (Bayamón, 1990) y Juegos Panamericanos (La Habana, 1991).

A pesar de sus conquistas continentales, el venezolano no contaba con favoritismo en Barcelona 1992. Esa condición estaba acaparada por los competidores asiáticos.

“Fueron años de mucho entrenamiento y esfuerzos. Era un reto para nosotros estar dentro de las medallas en Barcelona 1992. Siempre estuvimos pendientes de llegar bien preparados. Había competidores muy fuertes, favoritos para lograr las medallas. Nosotros sabíamos que teníamos opciones de meternos en semifinales; porque, en ese momento, estaba entre los 12 mejores del mundo. Las estrategias funcionaron, logré meterme en la final y ganamos el oro”, expresa Gouveia en exclusiva para El Diario.

Cuando se refiere a su medalla de oro, el campeón olímpico habla en plural. Ese resultado estuvo acompañado con el bronce de Adriana Carmona (+70 kg) y el quinto lugar de Carlos Alberto Rivas (-64 kg). En un principio, estos logros no se contaron de manera oficial, dado que el taekwondo era un deporte de exhibición. No obstante, el Comité Olímpico Internacional (COI) los reconoció en mayo de 2018.

Segunda medalla de oro venezolana

Arlindo Gouveia: 29 años del segundo oro olímpico para Venezuela
Arlindo Gouveia con Francisco «Morochito» Rodríguez | Foto: Fevetaekwondo

Arlindo Gouveia se estrenó en los Juegos Olímpicos contra el francés Thierry Dedegbe, a quien sorprendió con su arrolladora velocidad por marcador de 4-2, en los cuartos de final de los -54 kg. En semifinales disputó una final adelantada: enfrentó al surcoreano Seo Sung-Kyo, favorito por su campeonato mundial y asiático (Santander 1990 y Kuala Lumpur 1992, respectivamente). Se trataba del combate de su vida, aunque sentía nervios.

“La semifinal fue muy dura contra el representante de Corea del Sur. Era el mejor del mundo. Siempre dije que si no pasaba ese combate no podría pelear por el oro. Esa fue mi final. Me mentalicé y dije: ‘Vamos con todo, voy a echar el resto’. Era una pelea muy intensa, de toma y dame. Y bueno, se logró el objetivo”, cuenta Gouveia, quien recuerda que se le salieron las lágrimas cuando ganó.

Arlindo Gouveia: primer atleta del mundo en su categoría (-54 kg) en derrotar a un coreano en la historia de los Juegos Olímpicos.

Arlindo era un muchacho de apenas 22 años de edad. Hung Ki Kim, su entrenador, le decía que debía estar concentrado y hacer una pelea muy táctica contra el otro finalista: Dirc Talumewo. Pese a que la presea de plata ya estaba asegurada, superar al que partía como candidato le añadió una presión extra.

El venezolano se impuso con resultado de 2-1, convirtiéndose en el primer campeón olímpico de taekwondo en Suramérica.

Arlindo Gouveia ganó medalla oro en el taekwondo de los Juegos Olímpicos de Barcelona 1992
Arlindo Gouveia en lo más alto del podio olímpico | Foto: Fevetaekwondo

“Las palabras y el apoyo del entrenador fueron fundamentales. En sí, las medalla se consiguen con ese feedback que tiene el entrenador con el atleta. Siempre voy a reconocer el apoyo del maestro Hung Ki Kim, quien estuvo en la esquina para dirigirme en casi todas las competencias. Fue fundamental, y siempre se lo voy agradecer”, reflexiona la segunda medalla de oro para Venezuela en unos JJ OO. La primera es de Francisco “Morochito” Rodríguez, en México 1968 (boxeo, -48kg).

29 atletas representaron a Venezuela en Barcelona 1992. El país finalizó en el sexto puesto del medallero general del taekwondo. Además, sumó diplomas olímpicos en manos de David Serradas (boxeo, -51kg), Humberto Fuentes (halterofilia, 52kg), y los judocas Willis García (-60 kg), María Villapol (-48 kg) y Xiomara Griffith (-61 kg).

La trayectoria de Arlindo Gouveia

Este artista marcial nació en Punto Fijo, estado Falcón, el 22 de diciembre de 1969. Su padre era portugués, y su madre falconiana. “Ella jugaba softbol. Yo creo que de ahí viene la tradición hacia el deporte”, dice. 

Arlindo y sus padres se mudaron al estado Anzoátegui cuando él contaba con cinco años de edad. Allí práctico varias disciplinas, como fútbol y beisbol. “El beisbol, siendo el deporte tradicional de Venezuela, no me gustaba. No sé si era porque no lo entendía”, añade.

También quiso practicar boxeo, pero no le gustaba la idea de recibir golpes en el rostro. Posteriormente, se vio interesado por las artes marciales. En aquella época se vio influenciado por las películas de Bruce Lee y la de Karate Kid.

Sus padres lo inscribieron en una escuela de taekwondo ubicada en El Paseo Colón (Puerto La Cruz). “Mi papá era muy estricto, me decía que si yo empezaba un deporte tenía que terminarlo, no me podía salir a la mitad ni nada. Entonces me gustaron las peleas, y de ahí fue donde inicie mi carrera como atleta de alto rendimiento en etapa juvenil”, relata.

Arlindo Gouveia ganó medalla oro en el taekwondo de los Juegos Olímpicos de Barcelona 1992
Arlindo Gouveia con Hum Ki Kim | Foto: Fevetaekwondo

Gouveia fue campeón oriental entre 1982 y 1991, tal como reseña la Federación Venezolana de Taekwondo (FVT). Representó al estado Anzoátegui en competencias nacionales infantiles (campeón 1980-1985), juveniles (1986-1987) y adulto (1986-1992). Su debut internacional fue en el Panamericano de Judo de 1986.

En 1992: Arlindo Gouveia fue distinguido como Buen Deportista. Después estudió la carrera de Derecho.

La seguidilla de triunfos para Arlindo Gouveia inició en la Copa Azteca de México 1987, con una metal de bronce. En vista de sus capacidades y éxitos, Hum Ki Kim —hoy presidente de la FVT— decidió entrenarlo.

Primero conquistó la presea de plata en los Juegos Panamericanos de Indianápolis 1987, en la categoría -50 kilogramos, al ceder contra Dae Sung Lee, un coreano que se nacionalizó estadounidense.

Luego de celebrar una medalla de oro en un Abierto Mundial en Ponce (Puerto Rico), Gouveia se cubrió de gloria en el USA Open de 1990. Previamente, tuvo una destacada actuación en el Mundial de Seúl 1989, donde la delegación de Venezuela consiguió el trofeo Espíritu de Combate.

Entrenador profesional en taekwondo

Arlindo Gouveia con Adriana Carmona y Dalia Contreras | Foto: Cortesía

Después de su éxito como deportista, Arlindo Gouveia se dedicó a impartir sus conocimientos en este arte marcial. No solo ganó medalla en los Juegos Olímpicos como atleta, sino también como entrenador. En 2009 fue exaltado al Salón de la Fama del Deporte Venezolano. 

Tuve el honor y la dicha de estar en el equipo técnico en los Juegos Olímpicos de Sydney 2000, donde Adriana Carmona quedó entre las ocho mejores del mundo. Después fuimos a Atenas 2004, donde Adriana logró su segunda medalla de bronce. En Pekín 2008 también estuve en el cuerpo técnico, cuando Dalia Contreras consiguió el bronce”, comenta el campeón olímpico.

La última vez que el taekwondo venezolano dijo presente en el evento deportivo más importante del mundo fue en la edición de Río 2016, cuando Édgar Contreras consiguió el diploma olímpico en los -68 kg. “Lamentablemente, no se pudo clasificar para Tokio 2020 con Yoandry Granados (-58 kg)”, infiere.

Una de las razones por las que el taekwondo venezolano quedó fuera en la cita de Tokio 2020, afirma Gouveia, es porque el país dejó de contar con presencia internacional en las competencias y quedó muy abajo del ranking mundial.

Venezuela en los Centroamericanos y del Caribe de 1990 | Foto: Fevetaekwondo

“Es muy difícil cuando no cuentas con roce internacional ni inversión. Recordemos que para el taekwondo se usan petos electrónicos, y los de nosotros tenían más de 10 años de antigüedad; pero hay que pasar la página y mirar hacia París 2024. Hay talento venezolano en taekwondo, en artes marciales y en todos los deportes; lo que hay es que creer e invertir”, argumenta.

Venezuela en los Juegos Olímpicos

El país superó su récord de medallas olímpicas en Tokio 2020. Eso representa la mejor actuación en su historia. Yulimar Rojas, por ejemplo, se convirtió en la primera venezolana en ganar medalla de oro e imponer récord mundial en unos Juegos Olímpicos. Daniel Dhers (BMX freestyle), y los pesistas Keydomar Vallenilla (96 kg) y Julio Mayora (73 kg) se colgaron la presea de plata.

“Venezuela es un país con potencial deportivo. Ahí lo están demostrando esos atletas que están en Tokio 2020. Nada más con representar a Venezuela en unos Juegos Olímpicos ya son ganadores, unos héroes. Ese oro de Yulimar vino con todo. ¿A cuántos jóvenes no se les abre los ojos y piensan: ‘Oye, yo puedo ganar una medalla. Yo puedo representar a mi país. Yo puedo escuchar el Himno Nacional’. Esto se puede convertir en un fenómeno social”, opina.

Arlindo Gouveia se marchó de Venezuela con su familia en 2018. Ellos tenían planificado pasar unas vacaciones en Portugal, pero su estadía se alargó en vista de la crisis que golpea al país. En la actualidad, residen en España, probando suerte. Sus hijos, de hecho, practican taekwondo. “De regresar, seguiría trabajando con el deporte, y seguir ayudando a esos jóvenes para ganar medallas”, concluye el campeón en Barcelona 1992.

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