• Fuentes cercanas al proceso de diálogo entre el régimen de Nicolás Maduro y la Plataforma Unitaria, así como al embajador del gobierno interino en Estados Unidos, aseguraron para El Diario que la excarcelación del viernes 3 de septiembre tuvo que ver con una exigencia del también integrante de Voluntad Popular

El pasado 13 de agosto, horas antes de establecerse formalmente una mesa de negociación entre el régimen de Nicolás Maduro y la Plataforma Unitaria, en México, la sola presencia de una persona estuvo a punto de frenar todo el proceso. “Si Carlos Vecchio continúa en la delegación, se paran las negociaciones”, se filtró a través de la prensa. Vecchio, embajador del gobierno interino de Juan Guaidó en Estados Unidos, era considerado una ficha de tranca para el chavismo. Esa fue la primera declaración de intenciones: harían todo lo posible para que saliera de la comitiva negociadora de la Plataforma.

El veto del chavismo al dirigente de Voluntad Popular (VP), partido del Leopoldo López y Juan Guaidó, incluso sorprendió a los facilitadores de la negociación. Así lo señalaron para El Diario las fuentes cercanas al proceso de negociación. El objetivo, dijeron, era presionar a la Plataforma Unitaria para que expulsaran a Vecchio y así no tener que ceder algo a cambio. Pero la delegación opositora rechazó excluirlo.

De hecho, la participación de Vecchio en México siempre estuvo en los planes. “Él siempre estuvo dentro de los cuatro mencionados cuando se comenzó a hablar de una posible negociación”, dijeron las fuentes a este medio.

Parte del plan

Foto: Cortesía

Desde ese primer encuentro, cuando las partes firmaron un memorando de entendimiento, Vecchio supo que su presencia en México podría ser utilizada por el régimen. Considerado como uno de los hombres duros del gobierno interino, había impulsado el Acuerdo de Salvación Nacional, piedra angular de la estrategia que trazó Guaidó para resolver el conflicto político en Venezuela.

Fue entonces cuando empezaron a analizar estrategias para salir de la negociación y no ser acusado de entorpecer el proceso, al tiempo que obligaban a la delegación de Maduro a hacer concesiones importantes. Algo que la oposición al régimen, la sociedad civil venezolana y la comunidad internacional exigían desde hacía años. Con el aval de la Plataforma Unitaria, de López y de Guaidó, según dijeron fuentes a este medio, Vecchio pidió la liberación de presos políticos como condición para levantarse de la mesa. “Si no había uno, no había lo otro”, aseguraron esas mismas personas.

La respuesta del chavismo fue progresiva. “De entrada no afirmaron ni negaron la posibilidad, jugando al desgaste. Entre el pasado encuentro de México (del 13 de agosto) y este (del 3 de septiembre), él (Vecchio) se trancó en su posición de libertad de presos políticos, a lo que el régimen fue accediendo”, dijeron otras fuentes con conocimientos del diálogo. La exigencia del dirigente de VP fue más contundente en las dos semanas previas al segundo encuentro en México, aseguraron.

Si no hay liberaciones, sigue en la mesa

El viernes 3 de septiembre, cuando ambas delegaciones retomaron las negociaciones, todavía se desconocía si el régimen aceptaría las condiciones de Vecchio, aunque Freddy Guevara, otro de los diputados de la Asamblea Nacional electa en 2015 cercanos a Guaidó, ya estaba en México para tomar el lugar del embajador del interinato.

Guevara, quien fue detenido el 12 de julio por las fuerzas de seguridad del chavismo y excarcelado el 15 de agosto, había declarado a El Diario que desconocía el motivo de su liberación, aunque presumía que estaba relacionado con el proceso de negociación.

Pero Vecchio seguía formando parte del diálogo en México oficialmente hasta que se anunciaran las primeras liberaciones. Una vez que se cumpliera, anunciaría a través de un comunicado que cedía su espacio a Guevara. “Si no cumplen, sigue en la mesa”, comentó una persona cercana al dirigente de VP a este medio el viernes 3 de septiembre.

Y así fue.

En la noche del mismo viernes, anunciaron la liberación del preso político Gilberto Sojo, quien tenía seis meses en prisión. Sojo, diputado de la AN electa en 2015 y dirigente de VP, fue detenido en febrero de 2016 por las Fuerzas de Acciones Especiales (FAES), el comando que la Alta Comisionada de la ONU, Michelle Bachelet, responsabilizó de torturas y ejecuciones extrajudiciales.

Las liberaciones continuaron el sábado 4 de septiembre. Yovanny Salazar, exalcalde del municipio Chaguaramas y responsable de Voluntad Popular en Guárico, salió en libertad luego de 10 meses encarcelado.

Diputado Gilberto Sojo, liberado el 3 de septiembre de 2021. Foto: Cortesía

Con las primeras liberaciones consumadas, y el compromiso del régimen de otras excarcelaciones próximamente, Vecchio anunció que se retiraba de la delegación negociadora de la Plataforma Unitaria.

Quiero dejar claro que no seremos nosotros la excusa que use la dictadura para eludir el camino que nos lleve a la solución real de esta crisis, ni mucho menos para la necesaria liberación de presos políticos. Nuestro país merece superar la tragedia humanitaria que sufre bajo la dictadura y no tener más nunca una lista de presos políticos, torturados, exiliados y desaparecidos. Antes que cualquier posición personal, están Venezuela y los venezolanos”, dijo en la misiva.

Y continuó: “En este sentido, quiero comunicar que a partir de este momento el puesto correspondiente al partido Voluntad Popular en el proceso de negociación de México será ocupado por el diputado Freddy Guevara, como parte de la Plataforma Democrática Unitaria”.

El Diario pidió unos comentarios a Vecchio al respecto, pero prefirió no emitir declaraciones por ahora.

Compromiso ante Noruega

Que los primeros presos políticos pertenecieran a VP era algo que esperaban desde el entorno de Vecchio, según pudo conocer este medio. “Conociendo al régimen seguro liberarán solo a gente de Voluntad Popular para vender la matriz de que se vendió”, dijeron a El Diario horas antes de que se confirmaran las primeras liberaciones.

Sin embargo, personas cercanas a la delegación de la Plataforma Unitaria confirmaron que en los próximos días excarcelarán a más presos, no relacionados con Voluntad Popular. “Suscribieron (el régimen de Maduro) ante Noruega un cronograma de liberaciones que deben cumplir”, explicaron. “Esas liberaciones las van a hacer en varias semanas para no demostrar que cedieron”, opinó otra fuente.

En cualquier caso, el paso de Vecchio en México no fue en vano. “Su presión fue clave. Desde hace semanas puso la libertad de los presos como condición para salir del proceso”, señalaron fuentes cercanas al proceso de negociación.

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