• La Fiscalía de España pidió una pena adicional de 10 años de libertad vigilada

La Fiscalía española pidió 9 años de cárcel para el exfutbolista del FC Barcelona Daniel Alves da Silva, conocido como Dani Alves, acusado de agresión sexual por presuntamente abusar sexualmente de una joven en una discoteca de Barcelona en diciembre de 2022. 

En el documento de acusación, presentado el jueves 23 de noviembre ante la Audiencia de Barcelona, el Ministerio Público señala que el futbolista brasileño agredió sexualmente a la mujer, de 21 años de edad, empleando violencia para ello, lo que le causó sensación de “angustia y terror” que le impidió reaccionar.

La agencia de noticias EFE reseñó que, como penas accesorias, la Fiscalía solicitó a la Audiencia de Barcelona que imponga 10 años de libertad vigilada a Alves, una vez cumpla la eventual condena de prisión, y que se le prohíba acercarse a menos de 1.000 metros de la víctima o comunicarse con ella durante 10 años.

El organismo también pidió que Alves indemnice a la víctima por 150.000 euros, una suma que el acusado ya ha consignado en el juzgado porque la jueza de instrucción se la fijó como fianza cuando lo procesó por el delito de agresión sexual.

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Detalles del caso

La Fiscalía detalla en el documento que el abuso sexual ocurrió la noche del 30 de diciembre de 2022 en el salón Moet de la discoteca Sutton de Barcelona, donde la víctima se sentó junto a una prima y una amiga, después de que Alves y un hombre que le acompañaba las invitaran a esa zona privada para tomar una copa de champán.

De acuerdo a lo reseñado por EFE, las mujeres rechazaron inicialmente la invitación pero al final aceptaron, ante la “insistencia” de Alves y su amigo. Los cinco estuvieron bebiendo champán, charlando y bailando.

Dani Alves, añade la fiscal, “estuvo pendiente” de la víctima todo el tiempo, “abrazándola y acercándose a ella”, y en dos ocasiones le agarró la mano y se la acercó a su zona íntima, pero la joven la apartó rápidamente “al percatarse de sus intenciones”.

El organismo resalta que a las 3:20 am, Alves se dirigió a una puerta colindante –de acceso exclusivo a los clientes del reservado– e hizo un ademán a la joven para que se acercara, lo que la víctima hizo, “sin saber cómo era la zona privada a la que acababa de entrar”.

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El futbolista Daniel Alves en una foto de archivo. EFE/ Francisco Guasco

“Angustia y terror”

Una vez allí, sostiene el Ministerio Público español, el futbolista la introdujo en un pequeño aseo y cerró la puerta, “sin dejarla salir pese a que ella se lo pidió al encontrarse en ese cubículo”. El escrito añade que Alves “empezó a manosearla con ánimo lascivo y una clara intención de satisfacer sus deseos sexuales”.

De acuerdo con el relato detallado en el documento, Alves se sentó sobre la tapa del retrete y agarró con fuerza la cintura de la víctima, manteniendo una “actitud despectiva” hacia ella ante su resistencia: le bajó los pantalones, le tiró del pelo, la hizo caer al suelo de rodillas y le propinó varias bofetadas en la cara mientras le exigía que le dijera “soy tu putita”.

Aunque la joven pidió salir del lavabo, Alves se lo impidió y al encontrarse encerrada en el pequeño lugar y ante la “actitud violenta” que mostraba el futbolista, “se sintió impresionada y sin capacidad de reacción, llegando a sentir que le faltaba el aire dada la situación de angustia y terror ante lo que estaba viviendo”.

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La Fiscalía agregó que el jugador le manoseó todo el cuerpo y la penetró vaginalmente sin preservativo. Posteriormente, Dani Alves salió del baño dejando allí a la víctima, quien al salir se dirigió hacia su prima y le pidió marcharse del lugar. 

Camino a la salida, empezó a llorar y fue atendida por personal de la discoteca, que activó el protocolo frente a agresiones sexuales. La Fiscalía indicó que Alves y su acompañante abandonaron la discoteca con rapidez, sin cruzar palabra con la víctima y su prima cuando las vieron en el pasillo.

A raíz de estos hechos, el organismo precisó que la víctima sufre un “trastorno de estrés postraumático de intensidad globalmente elevada, con repercusión funcional y deterioro en varias áreas del funcionamiento”, por el que sigue tratamiento psiquiátrico.

Inicio del juicio y prisión preventiva

Inés Guardiola, abogada de Dani Alves, pidió en junio de 2023 que se le otorgue la libertad condicional mientras se celebra el juicio, sin embargo, la petición fue negada por la Fiscalía por segunda vez. El futbolista se mantiene en prisión preventiva desde el 20 de enero.  

Alves fue detenido luego de presentar su declaración en la comisaría de Barcelona a inicios de 2023. Pasó los tres primeros días en el Centro Penitenciario Brians 1 y posteriormente fue trasladado a Brians 2 por motivos de seguridad.

En febrero, los magistrados de la sección tercera de la Audiencia Provincial de Barcelona decidieron mantener al futbolista en prisión provisional, comunicada y sin fianza, mientras terminaba la fase de instrucción de la causa que lo investiga.

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El equipo de la defensa del futbolista ha reiterado su inocencia. En este sentido, pidió la nulidad de la causa al considerar que las filtraciones sobre la investigación habían vulnerado su presunción de inocencia, que se habían obviado de forma “interesada y torticera” los elementos que ponían en duda la denuncia de la víctima y que la juez había perdido la “neutralidad”. 

El 14 de noviembre, la Audiencia de Barcelona comenzó el juicio del exfutbolista. En un comunicado, la sección 21ª de la Audiencia confirmó el procesamiento de Alves al concluir que las declaraciones de la víctima y los testigos, así como las pruebas periciales, sustentan suficientes indicios para enviarlo a juicio por un delito de agresión sexual.

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