• Expertos en electricidad aseguran que cada una de las interrupciones del suministro se transformarán en una respuesta más lenta para resolver el origen de la falla

Siete horas y media duró el apagón de este lunes en Caracas. Un nuevo corte de electricidad en todo el territorio nacional, el sexto en menos de cinco meses, comenzó a las 4:40 pm afectando 19 de los 23 estados del país.

El fallo ha sumido nuevamente a millones de personas en el caos. Las autoridades suspendieron el servicio del Metro en la capital, donde las calles, sin semáforos en funcionamiento, colapsaron debido a las miles de personas que buscaban volver a sus casas antes del atardecer, trayendo recuerdos confusos de la oscuridad que trajo el primer apagón el pasado 7 de marzo.

La falta de luz también continúa afectando las comunicaciones telefónicas y en la conectividad que ha arrojado que solo 6% de las personas tenían acceso a Internet durante el apagón.

La energía eléctrica ha sido restablecida parcialmente en algunas zonas. A pesar de esto, expertos en electricidad aseguran que cada una de las interrupciones del suministro se transformarán en una respuesta más lenta para resolver el origen de la falla y posibles bajones a cualquier hora del día debido a la inestabilidad del sistema.

Miguel Lara, ingeniero eléctrico, explicó para El Diario que el apagón podría haberse presentado debido a que más del 80% de la demanda eléctrica del país se está supliendo con energía de la represa hidroeléctrica del Guri, en el estado Bolívar, por lo que cualquier falla en algún equipo puede desencadenar en un apagón nacional al exceder todos los valores operacionales del Guri.

“La disponibilidad de la generación térmica se encuentra en menos del 10% de todo el territorio nacional. Bajo esa condición, si se intenta utilizar El Guri, de manera indiscriminada, ocurre que se excede los valores operacionales de la principal fuente de energía que tiene el país hacía los otros estados. Lo único que queda disponible es el Guri y no se puede utilizar excediendo su capacidad operativa al tener un sistema precario y vulnerable”, dijo el experto.

Advirtió que el sistema eléctrico nacional se encuentra en su peor condición operativa por lo que utilizar el SEN bajo una situación extrema provocaría nuevas interrupciones de energía, a cualquier hora del día, tanto en Caracas como todo el país, y sin tener un patrón de duración por posibles nuevos daños a equipos eléctricos.

El ingeniero también rechazó las teorías de sabotaje o “ataques electromagnéticos” que ha ofrecido la cúpula de Nicolás Maduro ante la grave crisis eléctrica y la falta de personal que opera en esas estaciones. “El sabotaje es una excusa tradicional de los oficialista para ocultar el abandono. Nuestro sistema estaba diseñado para que al sacar de servicio la unidad térmica más importante nadie sufriera ningún apagón”, agregó.

¿Qué se debe hacer para reestablecer el sistema eléctrico?

Miguel Lara afirmó que los operadores deben ejecutar maniobras autónomas para abrir todos los equipos que quedan sin energía. Advirtió que las maniobras deben realizarse individualmente debido a que se puede correr el riesgo de dañar equipos eléctricos que se encuentren en buen estado, situación que ocurrió en el primer apagón registrado el pasado 7 de marzo.

El operador procede a realizar un bosquejo en el que refleja el diagnóstico de los equipos que todavía tienen alimentación de energía. “Existen diferentes movimientos, pero ellos deben analizar el estado del sistema eléctrico luego del apagón por lo que los tiempos para restablecer la luz pueden ser menores o mayores, pero debido a la situación precarias en la que se encuentra el SEN, y el deterioro de la infraestructura no podríamos saber en cuánto tiempo se podría resolver las fallas”, señaló.

El experto indicó que el personal podría tardar en restaurar el sistema eléctrico por miedo a ser culpados por “negligencia”, por lo que deben esperar instrucciones desde Caracas.

José Aguilar, ingeniero eléctrico, afirmó para El Diario que la distribución desigual de los cortes de electricidad beneficia a la capital por ser la localidad en la que se encuentran los poderes públicos de Venezuela. Sin embargo, advierte que dicha situación podría traer graves consecuencias.

“Eso hace que en cualquier momento Caracas también se puede quedar apagada, porque simple y llanamente se crean desbalances antinaturales en un sistema interconectado, donde lo que uno hace en un sitio tiene consecuencias en el resto del sistema”, advirtió.

Por su parte, el oficialismo tardó más de dos horas en reaccionar y lo hizo utilizando la versión empleada en marzo y abril: “se trataría de un ataque electromagnético”.

Freddy Brito, ministro designado por Nicolás Maduro, respaldó esta versión oficialista y comunicó que se estaban realizando “los mecanismos de seguridad para la restitución del servicio eléctrico”, interrumpido por un «ataque electromagnético» llevado a cabo en la Hidroeléctrica, Simón Bolívar, ubicada en Caroní. Sin embargo, un nuevo corte de luz se registró durante la mañana de este martes afectando zonas de Caracas y distintos estados del territorio nacional.

La Alta Comisionada para los Derechos Humanos de Naciones Unidas, Michelle Bachelet, publicó el informe sobre la situación de Venezuela en el que destacó que fueron la corrupción, el desvío de recursos y la falta de mantenimiento las causantes de la crisis venezolana. Aunque alertó que las sanciones pueden agravar la situación de emergencia que atraviesa el país, aclaró que el empeoramiento de la calidad en Venezuela empezó mucho antes de las restricciones impuestas por Estados Unidos y otros países de Europa.

Las calles de Caracas quedaron desoladas antes de que se escondiera el sol, muchos apuraron el paso al recordar las secuelas que dejó el mega apagón que mantuvo por más de 180 horas en la penumbra al país. Desde marzo, se registraron saqueos, al menos seis personas fallecieron ante la imposibilidad de recibir atención médica por la falta del servicio.

Los comercios cerraron, las gasolineras dejaron de surtir combustible, que ya escasea en condiciones normales. Y los cortes de luz interrumpieron también el suministro de agua y afectaron la conservación de alimentos. En definitiva, un círculo vicioso que paralizó al país.

Los especialistas coinciden que desde el primer mega apagón de marzo, el servicio eléctrico no se ha recuperado por completo. En diversas zonas del país, sobre todo en estados del interior se mantienen racionamientos severos que se prolongan hasta 8 horas cada día. A Caracas se la ha querido convertir en un oasis eléctrico, pero desde hace dos semanas se habían registrado bajones eléctricos en distintas zonas de la capital.

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