• Algunos estudios han vinculado el uso del teléfono móvil con el cáncer. Por ello, le preguntamos a expertos que explicaran dicho riesgo. Foto: Eric Helgas para The New York Times

Esta es una traducción hecha por El Diario de la nota Do I Need to Worry About Smartphone Radiation?, original de The New York Times.

Pregunta: siempre estoy con mi teléfono, y generalmente está cerca de mi cuerpo cuando no lo estoy usando. ¿Debería preocuparme por la exposición a la radiación?

Estar cerca de tu teléfono inteligente todo el día probablemente no te esté haciendo ningún favor. El uso excesivo de este dispositivo móvil se ha vinculado con una variedad de preocupaciones, como problemas de sueño, niveles elevados de cortisol, dolor en las articulaciones e incluso problemas en las relaciones personales.

Pero si te preocupa la radiación, los expertos dicen que no tienes que deshacerte de tu teléfono.

“No hay riesgo de nada peligroso o dañino con la radiación de los teléfonos móviles”, aseguró Gayle Woloschak, decana asociada y profesora de radiología en la Escuela de Medicina Feinberg de la Universidad Northwestern.

Al igual que todos los teléfonos celulares (junto con redes Wi-Fi, estaciones de radio, controles remotos y GPS), los teléfonos inteligentes emiten radiación, explicó Emily Caffrey, profesora asistente de física médica en la Universidad de Alabama en Birmingham. Utilizan ondas de energía invisibles para transmitir voces, mensajes de texto, fotos y correos electrónicos a torres celulares cercanas, que pueden enviarlos a prácticamente cualquier parte del mundo.

Pero casi tres décadas de investigación científica no han vinculado tales exposiciones con problemas médicos como el cáncer, según autoridades sanitarias, incluida la Administración de Alimentos y Medicamentos (FDA en inglés) de EE UU. Esto es lo que sabemos.

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No toda la radiación es perjudicial

El término “radiación” describe muchos tipos de energía, algunas de los cuales sí conllevan riesgos, sostuvo Howard Fine, director del Centro de Tumores Cerebrales en el NewYork-Presbyterian Weill Cornell Medical Center en la ciudad de Nueva York.

Las bombas atómicas, o en menor medida, las máquinas de rayos X, emiten energía llamada radiación ionizante que, en dosis lo suficientemente altas o frecuentes, puede dañar el ADN y causar cáncer, indicó Fine.

Por eso generalmente te pones una manta protectora de plomo durante las radiografías.

Pero la energía del teléfono inteligente cae en una categoría llamada radiación no ionizante, señaló Caffrey, lo que no es suficientemente potente como para causar este daño.

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“Mucha gente piensa que ‘la radiación es radiación’ y punto, pero no es todo lo mismo”, dijo Woloschak. “No se ha encontrado daño en el ADN por el uso del teléfono celular”.

La radiación ionizante más peligrosa puede separar electrones de los átomos que conforman nuestro ADN. Con el tiempo, el daño al ADN puede causar cáncer.

¿Por qué sigue habiendo preocupación?

La mayoría de los expertos y autoridades sanitarias, como la FDA, los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC en inglés) y la Organización Mundial de la Salud (OMS), coinciden en que no hay evidencia de que la radiación de los teléfonos inteligentes cause problemas de salud. Sin embargo, a lo largo de los años, varios estudios han sido noticia al sugerir vínculos con tumores cerebrales. Muchos de estos estudios, incluidos los centrados en las redes móviles de quinta generación, o 5G, han sido desacreditados, según Fine.

En un estudio publicado en 2010, por ejemplo, los investigadores encontraron una pequeña asociación entre un tipo de tumor cerebral y los niveles más altos de uso del teléfono celular. Pero los propios investigadores del estudio señalaron que “sesgos y errores” les impedían demostrar la relación de causa y efecto. Según los propios autores, una de las fallas del estudio fue depender de que las personas con cáncer cerebral recordaran correctamente cuánto usaban sus teléfonos a lo largo de muchos años.

Todos los expertos entrevistados para esta historia dijeron que los pocos estudios que sugieren que los teléfonos inteligentes representan riesgos de radiación no demostraron realmente que los teléfonos causaran esos problemas de salud.

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La mayoría de las personas en Estados Unidos tienen teléfonos celulares, según el Centro de Investigación Pew, y sería casi imposible identificar a los teléfonos como la razón por la que alguien desarrolló cáncer, dijo Fine. Factores de riesgo no relacionados, como la exposición a la contaminación del aire, fumar, hábitos poco saludables o incluso la casualidad, podrían haber sido los culpables.

Sin embargo, estudios con defectos como estos han confundido las percepciones sobre la seguridad de los teléfonos, según el Instituto Nacional del Cáncer.

Estar en el lado seguro

Los teléfonos celulares de la actualidad no se parecen en nada a los ladrillos de principios de la década de 2000. Los teléfonos que usaremos en la próxima década también serán diferentes. Esto dificulta estudiar los riesgos a largo plazo de cualquier teléfono en particular. Pero Fine dijo que la radiación ha disminuido con la nueva tecnología, y Woloschak señaló que las nuevas redes no son más riesgosas que las antiguas.

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“La radiación de 5G no es más alta que la de 4G”, aseguró. “Simplemente permite una mayor transferencia de datos”.

Aún así, la Comisión Federal de Comunicaciones y sus contrapartes internacionales establecen límites de radiación para los teléfonos nuevos. Esto explica por qué, en septiembre, las autoridades francesas le exigieron a Apple que debía reducir los niveles de radiación emitidos por el iPhone 12 para cumplir con sus límites máximos. Entonces, la empresa lanzó una actualización de software para solucionar el problema.

Caffrey expresó que estos límites se basan en niveles de radiación que teóricamente podrían elevar nuestras temperaturas corporales en una fracción de grado. Según Woloschak, la radiación necesitaría calentar nuestros cuerpos varios grados completos para representar riesgos para la salud como quemaduras o fiebre. “Un teléfono celular nunca hará eso”, afirmó.

Traducido por José Silva

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