- Un reciente estudio de la Organización Mundial de la Salud reiteró que una de las principales razones de estas patologías es el consumo excesivo de sal
En la actualidad, las enfermedades cardiovasculares son la causa principal de mortalidad y carga de enfermedad con discapacidad en el continente americano. De acuerdo con la Organización Panamericana de la Salud (OPS), estas patologías cobran al menos 2 millones de vidas cada año, es decir, se producen más de 5.400 muertes diarias.
En América Latina y el Caribe, la hipertensión es una de las condiciones más comunes que conducen tanto a la enfermedad cardíaca como al accidente cerebrovascular.
“El riesgo de cardiopatía y de accidente cerebrovascular se ve incrementado por las dietas poco saludables, sobre todo las que tienen un alto contenido en sal, grasas y azúcares refinadas, y por los bajos niveles de actividad física”, señala la OPS.
En cuanto a la cifra de muertes en todo el mundo, las estimaciones de la Organización Mundial de la Salud (OMS) revelan que las enfermedades cardiovasculares se cobran 17,9 millones de vidas cada año.
Casos en Europa y Asia Central
La OMS alertó el miércoles 15 de mayo que 10.000 personas mueren cada día en 53 países de Europa y Asia Central por enfermedades cardiovasculares.
El estudio revela que los hombres tienen 2,5 veces mayor probabilidad de morir por ese tipo de dolencias que las mujeres, y que la probabilidad de morir joven por esa causa es cinco veces mayor en Europa del Este y en Asia Central que en Europa Occidental.
Recomiendan cambios en el consumo de sal
Casi una cuarta parte de las muertes en la región europea se producen por hipertensión y un 13 % de los casos de invalidez.
“El excesivo consumo de sal es el principal causante de la hipertensión y, por lo tanto, de las muertes por ataque al corazón, derrames y otras enfermedades cardiovasculares. La comida callejera y los alimentos procesados son a menudo los principales culpables”, advirtió la OMS.
El informe recomienda introducir políticas obligatorias para reducir el consumo de sal, como límites en la cantidad de esta en los alimentos más consumidos, incluyendo productos manufacturados; más información en las etiquetas y campañas para impulsar cambios en el consumo de sal en la población.
Educar sobre las enfermedades cardiovasculares
La OMS considera que la hipertensión debería ser diagnosticada y gestionada con protocolos de tratamiento estándares y ve “crucial” mejorar el acceso a medicamentos esenciales y aparatos médicos para quienes han sido diagnosticados con hipertensión.
“Las enfermedades cardiovasculares y la hipertensión son en gran parte prevenibles y controlables”, señaló el director de OMS-Europa, Hans Kluge, quien enfatizó que una reducción de un 25 % en el consumo de sal podría salvar 900.000 vidas entre este año y 2030.
Con información de EFE