• El reconocimiento de Juan Guaidó como presidente interino por más de cincuenta países, incluido Estados Unidos, supuso una fractura importante dentro del régimen chavista. Al verse aislado del sistema financiero mundial, Nicolás Maduro cambió su discurso y dio su visto bueno a la dolarización que vive el otrora país

Faltan menos de dos semanas para que culmine un año signado por grandes transformaciones económicas para Venezuela. En todo el 2019 la dolarización de facto tuvo un papel determinante, tanto así que el propio Nicolás Maduro dijo en noviembre que ese fenómeno, que le quita soberanía al bolívar, servía como “válvula de escape” para hacer frente a la crisis.

A lo largo de este año, el gobierno de Estados Unidos endureció las sanciones a todo nivel contra el régimen venezolano, medida a la que se le sumaron otros países; Citgo —filial de Pdvsa en EE UU— pasó a ser controlada por el presidente interino, Juan Guaidó. Tras cuatro años de silencio el BCV publicó los nada alentadores indicadores financieros del país y el Petro pasó a ser criptomoneda de uso legal. 

En ese panorama, El Diario hizo un repaso por los principales hechos que significaron un antes y un después para las finanzas nacionales en tan solo un año. 

Reconocimiento a Guaidó y sanciones estadounidenses

La juramentación del jefe parlamentario, Juan Guaidó, como presidente interino de Venezuela el pasado 23 de enero, significó un cambio radical en la política y, a su vez, en la forma de manejar la economía con organismos internacionales.

Juramentación de Guaidó como presidente interino de Venezuela. Foto: AP

Ocho días antes de aquel suceso, la Asamblea Nacional (AN) solicitó a 46 países, que desconocían a Maduro como mandatario, la congelación de los activos financieros del Estado venezolano en las respectivas naciones. 

El 28 de enero el Departamento de Estado y el Departamento del Tesoro de EE UU cancelaron las órdenes de compra a Pdvsa y cedieron el control de su filial (Citgo) —así como las cuentas bancarias de Venezuela en territorio estadounidense— al interinato de Guaidó.

En un intento por forzar la salida del poder del dirigente socialista, el 5 de agosto el presidente Donald Trump firmó una orden ejecutiva que autoriza sanciones a cualquiera que diera apoyo económico a Maduro. Tras esa medida, incluso empresas de países como China, Turquía y Rusia (aliados al régimen) dejaron de realizar operaciones comerciales con Venezuela. 

Las sanciones estadounidenses hicieron que poco a poco la administración de Maduro fuera quedando aislada del sistema financiero mundial. Ante esto, el dirigente chavista inició una búsqueda desesperada de financiamiento a través de la venta lingotes de oro del BCV a expensas de las reservas internacionales del país.

Protección temporal de la Citgo 

Luego de que el gobierno de Estados Unidos reconociera el interinato de Guaidó, el control de Citgo pasó a manos de la oposición venezolana a través de una junta directiva ad hoc de Pdvsa paralela a la del régimen. 

Sin embargo, la filial de la petrolera estatal venezolana está en riesgo de perderse debido a que fue puesta como garantía de la emisión del bono 2020. El Parlamento venezolano ha solicitado a la justicia de EE UU declarar la nulidad de dicho instrumento de deuda en vista de que no fue aprobado por la Asamblea Nacional. 

Citgo, filial de Pdvsa en EE UU. Foto: Getty Images

El pasado 24 de octubre el Tesoro estadounidense intervino para evitar que Venezuela perdiera el control total de Citgo —al menos hasta el próximo 22 de enero— al modificar la licencia especial que faculta a los tenedores del bono 2020 a embargar el 50,1% de las acciones de la filial si no recibían un pago de 913 millones de dólares. 

Progresiva dolarización de facto 

Con la derogatoria de la “Ley de Ilícitos Cambiarios” en agosto de 2018, se comenzó a observar cada vez más el uso del dólar como moneda de referencia para las transacciones financieras en Venezuela. A la par, se comenzaron a ver productos importados en los anaqueles y la aparición de establecimientos comerciales denominados como “bodegones”.

En mayo, el BCV autorizó a la banca privada nacional a abrir las llamadas “mesas de cambio” para el intercambio de divisas entre particulares, lo que produjo que la tasa oficial del dólar se aproximara y, en ocasiones, superara a la reflejada en el mercado negro. 

Foto: El Universal

Frente a ese escenario, el bolívar fue desplazado. Según el último informe de Ecoanalítica, más de 53% de las operaciones económicas se realizan con la divisa estadounidense, pero en Maracaibo, estado Zulia, esa cifra representa 86%. La mencionada firma señala que existen US$ 2.700 millones en inventario circulando en el país.

Presionado por las sanciones económicas de EE UU, Nicolás Maduro cambió su discurso con respecto al uso de la moneda estadounidense en el territorio nacional. El pasado mes de noviembre dijo que “gracias a Dios” existe la dolarización en el país y aseguró que el fenómeno puede servir como una “válvula de escape” para hacer frente a la crisis. 

Publicación de datos oficiales por parte del BCV

Luego de cuatro años de hermetismo con respecto a la situación financiera en Venezuela, el BCV publicó en mayo datos oficiales nada alentadores. El ente reveló que la inflación de 2018 cerró en 130.060% y que la economía nacional se contrajo 52% desde el 2013, año en el que Maduro llegó al poder.

Sede del Banco Central de Venezuela. Foto: Cortesía

Desde ese tiempo hasta la actualidad, según el mismo organismo financiero, Venezuela perdió más de la mitad de su producción de bienes y servicios. Los sectores más afectados son construcción con -94,7%; instituciones financieras y seguro con -78,7%; y manufactura con -76,3%. Reveló, igualmente, que la actividad petrolera de la estatal Pdvsa se contrajo en 47,5%.

Estos datos no hacen sino corroborar las estimaciones que tanto en 2019 como en años anteriores ha advertido el Fondo Monetario Internacional (FMI): que Venezuela se enfrenta a sus peor crisis económica de la historia con una hiperinflación que podría cerrar el año en 200.000%. 

Uso del Petro de forma obligatoria 

El pasado 6 de noviembre Nicolás Maduro firmó un decreto que obliga tanto a personas naturales como jurídicas a llevar un doble registro contable: en bolívares y en Petros. Con esto la llamada criptomoneda venezolana —lanzada oficialmente en febrero de 2018— pasa a formar parte “legal” de las operaciones financieras en Venezuela. 

La administración pública también pasó a formar parte del uso del Petro para la realización de papeleos legales, ya que tanto el Servicio Autónomo de Registros y Notarías (Saren) como el Servicio Administrativo de Identificación, Migración y Extranjería (Saime) reflejarán el costo de sus trámites en esta moneda. 

Foto: Cortesía

Con esto, Maduro busca que “la criptomoneda nacional vaya instalándose de manera profunda en la vida económica, institucional de la sociedad y de la economía”.

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