•  Jerry Di habló en exclusiva para El Diario acerca de sus inicios en la industria musical, sus influencias, sus metas y cómo ha sido el camino que ha recorrido hasta el lanzamiento Di Letra su primera producción

Perseverancia y talento son dos palabras que están inequívocamente arraigadas a Jerry Di, un cantante venezolano que comienza a destacar en la industria musical venezolana con sus melodías, líricas, personalidad y estilo. 

Aunque pensó que su determinación lo ayudaría a triunfar en profesiones como la Ingeniería o Medicina, decidió dedicarse al ámbito musical, una actividad donde el éxito depende de que las personas puedan, o no, sentirse identificadas con el mensaje que transmite. 

Podría decirse que, casi tres años después de su lanzamiento como solista, ha comenzado a alcanzar notoriedad en la industria musical latina. 

En una entrevista exclusiva para El Diario rememora su niñez, comenta sus influencias musicales, los obstáculos que ha sorteado y los sueños que desea cumplir. 

Jerry Di creció en Ciudad Tablita, una zona ubicada en Catia, al oeste de Caracas. Desde Barcelona, España, lugar donde le tocó vivir la cuarentena por coronavirus (Covid-19), relata que su infancia fue feliz y humilde, de escuelas públicas, y rodeada de árboles de mango y mamón que no solo dan frutos, pues siempre pueden convertirse en un parque de diversión para los niños. 

En el soundtrack de su niñez hay temas de Vagos y Maleantes, Vico C y Tres Dueños, artistas urbanos y rebeldes que sonaban entre el bullicio de las zonas populares de la capital. Más tarde, en la adolescencia, conoció las baladas de Sin Bandera, Camila y Ricardo Arjona: canciones de amor y desamor con melodías y silencios que se conectan con el alma.

Me gustaba mucho la musica, el hip hop sobre todo, este tipo de artistas callejeros venezolanos. Después encontré las baladas y creo que fue esa fusión de elementos lo que hizo que mi estilo de hoy fuese urbano, pero romántico al mismo tiempo”, expresa calmadamente, como si recitara poesía.

Gracias a su madre, a quien describe como “una mamá rockera de los noventa”,también recibió la influencia de los Backstreet Boys, Pearl Jam, Bon Jovi y gran parte de la cultura pop de la época. Esa música también contribuyó al estilo musical que el intérprete ha desarrollado.

Camino a París 

Cuenta con tranquilidad que se grabó en su mente los relatos de artistas consolidados que afirmaban que lo más importante para triunfar en la música es dedicarse y nunca rendirse. “Me lo prometí y me dije que pasara lo que pasara lo iba a lograr”, expresa. 

Una de las primeras oportunidades para mostrarle su talento al mundo llegó a través de su padre quien conocía a un integrante de la agrupación Proyecto A, quien le pidió que enviara algo para escucharlo. Jerry fue a un estudio de grabación para hacer un demo y allí conoció a un amigo con el que comenzó a trabajar haciendo música. 

Con el salario que percibía en su empleo en una cadena de comida rápida, Jerry ayudó a su amigo a crear un estudio casero y en ese lugar comenzó a hacer música constantemente. Para él estar ahí era como ir al gimnasio: allí drenaba y todos los días aprendía algo nuevo. Destaca que era adictivo e interesante.

Instagram: @jerrydi

Se inspiró y escribió canciones. Una de ellas le gustó a David Ramirez, primo de Gustavo Elis, y a través de ellos se enteró del casting para formar parte de Calle Ciega, agrupación a la que perteneció por dos años y que se convirtió en una escuela al igual que Dakota, un dúo que formó al dejar Calle Ciega y que acabó cuando su compañero “se rindió”. 

Califica a ambos proyectos como “fracasos”. Tiempo después, su siguiente oportunidad en el mundo de la música llegó mediante un compañero de Calle Ciega que planeaba hacer un álbum, pero que no tenía quien le escribiera las canciones. 

Yo estaba quebrado: no tenía más nada que hacer y le dije ‘yo te voy a escribir el disco’ y fui al estudio de Crazy Town que quedaba en La Guaira”, explica.

En ese estudio conoció a Gabo y Daniel, los productores de Crazy Town, e hicieron una combinación perfecta: ellos hacían música todo el día mientras que Jerry componía. 

La mezcla de sus talentos resultó en la venta de temas para otros artistas, lo que permitía que Jerry ahorrara para poder, a futuro, pagar la primera producción musical donde él fuera intérprete de sus canciones, pero no fue necesario. 

Los lazos de la amistad se hicieron cada vez más fuertes, por lo que Gabo y Daniel se ofrecieron a apoyar a Jerry produciéndole su primera canción, que se estrenó en el año 2017. Con “Culito nuevo”, Jerry Di comenzó a formar parte de la movida musical venezolana, pues el éxito del tema en la población juvenil  se multiplicaba rápidamente.

“Hicimos un video con los muchachos de Entre Familia. Reuní 400 dólares, era bastante dinero, unos cuantos amigos me ayudaron, e hicimos el video. ¡Se viralizó muy rápido, la pegamos en toda Venezuela y las discotecas sin querer, sin intención”, expresa.

En 2017, año en que Jerry Di comenzó oficialmente su carrera como cantante, Venezuela atravesaba un momento complicado debido a las protestas antigubernamentales, desabastecimiento y deterioro de los servicios básicos, por lo que la migración de jóvenes venezolanos a otros países de la región estaba en aumento. 

Muchos venezolanos llevaron la voz de Jerry Di a Miami, Colombia, México, Chile y España. El éxito de su primera canción llegó a oídos de Miguel Ignacio Mendoza, mejor conocido como Nacho.

La canción se hizo viral en Venezuela y fue poco a poco multiplicándose gracias a los venezolanos que habían salido: es ahí que llamó la atención de Nacho, en primer lugar, se asocia Cuna y logra firmar con Universal Music”, cuenta.

La primera canción que grabó con la disquera fue “Verano en París”, tema que, actualmente, tiene casi 14.000.000 reproducciones en Youtube. 

Después del verano 

La melodía y el ritmo que se envuelven con la letra de “Verano en París” llevó a Jerry Di a obtener su primer Disco de Oro en tan solo nueve meses y a grabar el remix de la canción junto a los reguetoneros Zion y Lennox, Lyanno y Noriel.

El caraqueño asegura que, tras el éxito que ha alcanzado, ha podido solventar sus necesidades básicas. “Ya no paso hambre”, precisa calmadamente. 

Pero, sin duda, lo más difícil ha sido tener que ser un nómada. Los aviones, las carreteras y los hoteles forman parte de su día a día y, a veces, siente que lo afecta la soledad.

“Creo que es un precio que hay que pagar, es uno de los demonios con los que hay que luchar para ser un un cantante exitoso. Trato de conversar conmigo mismo, meditar constantemente y enviarme mensajes positivos para evitar que los demonios me consuman”, asegura pausadamente. 

Instagram: @jerrydi

A pesar de que indudablemente han cambiado ciertos aspectos en su vida, para Jerry Di no se siente muy diferente grabar videos musicales en Ciudad Tablita, París o Barcelona. Solo lo ve distinto cuando observa el resultado.

Desde el confinamiento en la ciudad condal, se ríe un poco y luego asegura que cuando está frente a una cámara se tiene que convertir en el artista que lleva por dentro. 

Di Letra. Es el primer extended play (EP) del cantante. Cuenta con 9 temas.

Tras un respiro profundo, expresa que se siente bien con el resultado del EP y resalta que para él, que formó parte del éxito de otros artistas a los que vio construir una carrera, es bonito vivir esta nueva etapa de su vida artística. 

A veces siento que no me lo merezco siquiera, la mayoría del tiempo siento que no lo merezco (…). Después me doy cuenta y veo que he trabajado mucho, que he tenido mucha paciencia, que no me he retirado y eso tiene su recompensa: me siento bien”, expresa.

Para Jerry Di la música es mucho más que componer y cantar por eso se rodea, y disfruta, de otros elementos que le permitan explotar su creatividad al momento de prepararse para cumplir algún objetivo. 

Su cabello rizado, sus brazos tatuados, y su vestimenta, que podrían considerarse extravagante, forman parte de su personalidad artística. Disfruta el fashion, pero también de la cinematografía y fotografía que forman parte de su proyecto. 

“Lo que más me disfruto es el proceso de preparación, de producir, de crear. Ahí es donde me sumerjo y me dejo llevar”, revela. 

Sus expectativas en cuanto a su carrera son altas. Sabe que ha subido muchos escalones, pero reconoce con humildad que aún tiene miles de niveles que sobrepasar y cientos de objetivos que alcanzar. 

Confiesa que uno de sus sueños es grabar temas con Daddy Yankee o Arcángel, dos de los reggaetoneros más importantes de la industria musical, pero también quisiera cantar junto a Bruno Mars, The Weeknd, Demi Lovato, Drake o Chris Brown, pues otro de sus anhelos , desde siempre, ha sido cantar en inglés. 

Una de las más recientes colaboraciones de Jerry Di fue junto a Lyanno y Piso 21

Cuarentena en Barcelona

España es el segundo país con más casos confirmados de Covid-19 en el mundo. De acuerdo con la Universidad Johns Hopkins, en esa nación europea la cifra total de personas contagiadas es de 173.000.

Jerry Di quedó atrapado en la ciudad condal en medio de una pandemia y no ha utilizado su tiempo en cuarentena para componer, pues no tiene a la mano un micrófono: su principal aliado al momento de escribir. “Me fluye mucho la música frente al micrófono”, detalla. 

El confinamiento para evitar el contagio por Covid-19 le ha servido para nutrirse de nuevos conocimientos acerca de la música, el cine y de las nuevas tecnologías. Siempre pretende estar al día con los temas que le interesan, viendo series, documentales, escuchando a artistas nuevos y compartiendo contenido con amigos, productores y directores. 

Cree que la pausa que está teniendo era necesaria y no le preocupa la música, arte al que entregó su vida. Con firmeza, y sin dudarlo, asegura que cuando la musa lo inspire se sentará y continuará haciendo buena música.

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