• En la web del Trasnocho Cultural se publicó la pieza teatral Profundo, estrenada en 2013. El director de la obra habló sobre la vigencia del pensamiento de José Ignacio Cabrujas y ofreció su perspectiva sobre un montaje que fue elogiado en su momento. Foto principal: Adán Zárate

Es inusual hacer una reseña de una pieza teatral que se estrenó hace ya varios años, de la que en su momento se escribió y también se elogió el montaje. Profundo se presentó en 2013, fue escrita por José Ignacio Cabrujas en 1971 y ahora el Trasnocho Cultural Web logra que este montaje se pueda observar desde cualquier parte del mundo. Esta cronología ratifica la vigencia de la obra del maestro Cabrujas.  

El director teatral Héctor Manrique la evoca desde el presente: una escenografía que fue, un público que estuvo, un elenco disperso y un gran actor que falleció en 2015: Luis Abreu. La obra en sí misma cobra un nuevo sentido y se transforma en una creación concebida por el paso del tiempo.     

Foto:Adán Zárate 

“Sentí mucha nostalgia cuando vi la grabación, porque Luis Abreu ya no está con nosotros; es esa nostalgia de un amigo que ya no está. Por otro lado, me sorprendió mucho lo bien que se sigue la obra en el video; está hecho con varias cámaras y eso ayuda mucho al ritmo, es como estar mirando la función en la sala”, expresó Manrique en una entrevista para El Diario.

Manrique es la persona idónea para hablar sobre el trabajo de Cabrujas, dirigió tres de sus obras y actuó en una de ellas; ha leído prácticamente la totalidad de sus escritos y, además, en una oportunidad fue dirigido por el maestro. 

Foto:Adán Zárate

—¿Qué significa para usted José Ignacio Cabrujas?

—Mis primeras imágenes de Cabrujas son en un apartamentico de Chacao que tenía el pintor Régulo Pérez, donde se reunían todos los colaboradores de El Sádico Ilustrado y leía cada uno de ellos lo que había escrito, entre ellos iba José Ignacio.

Si bien Cabrujas tenía unos cuantos años más que yo, siempre me acerqué a él cuando había cosas que me costaba entender. En lo político llamaba a Teodoro Petkoff; a mi padre también, y Cabrujas era una de esas personas a las que acudía. 

Para mí, Cabrujas es una referencia constante, sin lugar a dudas es uno de los más grandes dramaturgos en Venezuela y Latinoamérica. 

—1971, 2013, 2020. ¿Qué características tiene Profundo para mantenerse más vigente que nunca? 

—No quiero generalizar porque las generalizaciones siempre llevan a equívocos, pero creo que lo que sigue siendo el hilo conductor de la obra es esa incapacidad de gran parte de los venezolanos para entender que el progreso es producto del rigor y del empeño por el trabajo, no de la obsesión por la riqueza fácil.

La anécdota de Profundo es sencilla: una familia muy humilde y pobre que apuesta a que dentro de su casa, ese sitio humilde donde vive, hay lo que antes se llamaba “un entierro”. Es decir, el progreso está enterrado ahí; el progreso no está afuera en la acción diaria que nosotros hagamos… el progreso es algo que está ahí y que nos va a ser dado fácilmente. Ellos están sometidos, además, por un personaje que es la “sacerdotisa”, que los obliga a escarbar y a buscar sus riquezas. Para mí es un personaje que simboliza al dictador, por el tiempo en que está ubicada la obra: en plena dictadura de Juan Vicente Gómez.

Lamentablemente yo creo que la obra cada día cobra más vigencia. Cuando tú ves a un grupo de personas esperando por la caja CLAP o beneficiarse de alguna misión, siempre tendrán la creencia de que la solución a sus problemas vendrá desde afuera. Eso hace que la obra tenga muchísima más vigencia que en el año 1971, cuando se escribió, porque hoy es mucho mayor la cantidad de gente que de alguna u otra forma depende del Estado.

Foto:Adán Zárate

—En la Venezuela de hoy, ¿que representa ese hueco?, ese “entierro” anhelado por el que cavan y cavan.

—En la Venezuela de hoy ese hueco, ese “entierro”, esa esperanza es: “El Estado me tiene que dar cosas”. El Estado te usa, te manipula, como lo hace la Franciscana en la obra, te hace dependiente, porque si no te quita eso. 

En el caso de la obra, la Franciscana es una promesa, pero en el caso del gobierno es una migaja y la realidad termina traduciéndose en esas misiones que creó Chávez y que ahora es representada por el CLAP. Cuando te lo quitan, cuando ya la riqueza no existe y además ese tesoro que estaba en el “hueco” se lo agarran cuatro gatos —y no tienes capacidad de reacción— viene una gran desilusión. 

—¿Se puede disfrutar del teatro a través de una pantalla? 

—Hubo un momento en el que descubrí la fuerza del teatro grabado, aunque no sé si llamarlo teatro porque el teatro es algo vivo que pasa frente al público. Fue el día en que murió Peter O’Toole (1932-2013), aquella vez vi la grabación completa de lo que fue su última obra: ¡Y está tan bien grabada, está tan extraordinariamente bien grabada! ¡El  placer que yo tuve al ver esa obra..! Estoy seguro de que si hubiera tenido el privilegio de estar en la sala, mi gozo hubiera sido mayor. 

Recientemente vi la obra grabada (Profundo) y contemplé la fuerza que tiene, disfruté del trabajo de los actores y me pareció justo que los demás la puedan ver. Me emociona mucho la posibilidad de que el teatro venezolano se pueda proyectar y ser visto en otras partes, si bien, con ese distanciamiento que produce el video. 

Foto:Adán Zárate

—¿Cuando en 2013 se grabó la obra pensó que en algún momento ese material audiovisual cobraría tanta importancia como la tiene ahora?

—Ni siquiera recordaba que estaba grabada e ignoraba que se había hecho con varias cámaras; mi intención al momento de grabar una obra de teatro es que me quede el registro para uso interno.    

Creo en la posibilidad de acercarse a lo que otros han hecho, así sea con un mínimo de distancia, es lo que a mí me parece interesantísimo de la plataforma del Trasnocho, que en el mundo puedas saber lo que se hace en otro país. Es una posibilidad extraordinaria de apreciar lo que está haciendo el hombre en otras partes, no estás viendo la obra en vivo, pero es una oportunidad de acercamiento absolutamente poderosa. 

La fuerza de la que habla Manrique al describir Profundo ahora estará presente en la plataforma digital del Trasnocho Web, que podrá ser vista desde casa y permitirá vivir una experiencia escénica que, a pesar del tiempo, continúa vigente. 

ELENCO

Luis Abreu
Tania Sarabia
Violeta Alemán
Prakriti Maduro
Angélica Arteaga
Daniel Rodríguez

Dirección: Héctor Manrique
Producción: Carolina Rincón
Grupo Actoral 80

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