• Alejandro Gallardo, analista de especies de Provita, explicó para El Diario a qué se debe que especies venezolanas reaparezcan cuando ya se consideraban extintas

En la naturaleza ocurre un fenómeno llamado Efecto Lázaro. Un término acuñado por biólogos y ambientalistas que se refiere a cuando una especie, de la flora o fauna del planeta, se considera extinta porque durante muchos años no se había observado y luego reaparecen poblaciones de ella.

Alejandro Gallardo, analista de especies de Provita, explicó para El Diario que el Efecto Lázaro es un reflejo del desconocimiento humano sobre el estado de los especímenes de la naturaleza. Agregó que en muchos casos lo que sucede es que la población del animal o la planta disminuye hasta un nivel indetectable para los expertos y por ello los presumen extintos.

Hay un punto en el cual la presencia de estas especies es imperceptible y con el pasar de los años, aunado al hecho de la falta de compromiso de los países en financiar investigaciones, los animales y plantas se pierden de la vista humana hasta que después de años, con la realización de estudios específicos, se descubre que aún hay poblaciones de dichas especies”, detalló Gallardo.

Destacó que el Efecto Lázaro ocurre frecuentemente en diversas partes del mundo; pero que en Venezuela se han registrado tres casos: sapito rayado de rancho grande, el ave hormiguero tororoi de Táchira y el árbol nogal de Caracas.

Porcentajes de especies en peligro de extinción

12% Mamíferos/Anfibios
7% Reptiles
4% Peces de agua dulce
3% Aves

Fuente: Libro Rojo de la Fauna Venezolana

Sapito rayado de rancho grande 

De acuerdo con el Libro Rojo de la Fauna Venezolana, este anfibio es una especie endémica de Venezuela que originalmente estaba distribuida en el sistema montañoso central de la cordillera de la Costa (Distrito Capital, Vargas, Miranda, Aragua, Carabobo, Yaracuy y Cojedes). El analista de especies narró que a partir de 1980 no se observó la amplia distribución de la especie y por ello se consideró extinta. 

“No se había visto al sapito de rancho grande nunca más hasta 2004 cuando se redescubrieron tres poblaciones al norte del Parque Nacional Henry Pitier en el estado Aragua. Desde entonces, esta especie se considera como En Peligro Crítico ya que las poblaciones son pequeñas”, notificó Gallardo.

Hormiguero tororoi de Táchira 

Es un ave que mide entre 17 y 18 centímetros de longitud. Su distribución está específicamente en la hacienda La Providencia del río Chiquito, al sur del estado Táchira. Esto de acuerdo con la información del Libro Rojo de la Fauna Venezolana. El experto comentó que el caso del hormiguero tororoi es “impactante” porque antes de declararlo extinto, la última vez que se observó fue en 1950. 

“No fue sino hasta llegado el año 2000 que en una expedición que se hizo en el sur del estado Táchira, con el objetivo exclusivo encontrar un rastro de esta especie, que se logró encontrar una población pequeña de unos 50 individuos y por ello está también considerada En Peligro Crítico”, señaló.

El Nogal de Caracas

Se trata de un árbol endémico de la ciudad capital del país. De acuerdo con Libro Rojo de la Flora Venezolana, está catalogado En Peligro Crítico; pues la población que hay de nogales es de apenas 100 individuos y está ubicada en el Parque Nacional El Ávila. 

“Durante más de 30 años se consideró que el nogal de Caracas estaba extinto. Hasta que en 2004 se redescubrieron dos poblaciones en la montaña de El Ávila. Desde entonces se han hecho múltiples esfuerzos para lograr una reforestación de esta especie y esperamos ver pronto buenos resultados”, subrayó Gallardo.

El experto en análisis de especies apostó por implementar la educación ambiental en todas las escuelas de Venezuela; para que así los ciudadanos crezcan con el “valor” de conservar a las especies de la flora y fauna del país. Destacó que cuando se evidencia el Efecto Lázaro en una especie, se debe poner especial atención en ella y realizar las actividades posibles que permitan preservarla.

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