• La joven Ysiner Lugo logró con tan solo 24 años de edad culminar su profesión y también convertirse en instructora de la academia Helicaribe

Enfocada podría ser la palabra que describe a Ysiner Lugo, una joven venezolana de apenas 24 años de edad, que ha logrado con esfuerzo poder alcanzar sus sueño de ser piloto comercial. Además de convertirse en un ejemplo para muchos jóvenes en el país luego de que hiciera pública su historia a través de las redes sociales.

El testimonio de la piloto venezolana, oriunda de Vargas, se viralizó hace pocos días en Twitter. Los comentarios de apoyo por parte de usuarios en la red social no se hicieron esperar. Su historia traspasó fronteras, pues ha recibido mensajes de admiración de otros países como Guatemala.

En exclusiva para el equipo de El Diario, la joven contó cómo surgió su amor por los aviones desde que tenía solo tres años de edad que recuerda muy bien, pues asegura, desde ese entonces sabía que su sueño era ser piloto.

“Pero no fue sino hasta que tuve 12 años y viajé por primera vez en un vuelo comercial a Margarita, que supe que era lo que quería hacer con mi vida”, agregó la joven.

Foto: Cortesía

En su relato siempre enaltece la labor que su mamá, abuelo y tío —quien es capitán en una aerolínea— protagonizaron en su vida para que pudiera alcanzar las metas que se había trazado. 

“Mi mamá está súper contenta y súper orgullosa de mí, siempre habla con sus amigos de ‘su hija piloto’. Mi abuelo y mi tío están muy orgullosos de que siguiera sus pasos y se alegran enormemente cuando reciben comentarios positivos sobre mí de otras personas del medio”, comentó con alegría.

El orgullo que siente su familia por su labor no es algo nuevo, por eso siempre la animaron con que podría llegar lejos.

Comienzos en la academia

Con tan solo 17 años de edad Ysiner ingresó a la academia de Aviación. En ese entonces terminaba de concluir el bachillerato. Recuerda que su mamá la acompañó para poder inscribirse.

Esa etapa, que sin saberlo marcó su inicio para formarse como piloto, la recuerda con gracia, pues a principios la intención era inscribirse para ser aeromoza porque el curso para piloto era muy costoso.

Ese día yo había ido a inscribirme como tripulante de cabina (aeromoza) y mi cara era de desolación total. El director vio eso y decidió ayudarnos dándonos facilidades de pago y descuentos. Luego cuando mi abuelo aceptó la propuesta fui la persona más feliz del mundo. Se lo agradeceré eternamente”, contó Lugo.

Recordó que para esa fecha, 2015, su abuelo usó el dinero del seguro de su carro que había chocado con pérdida total, y lo invirtió completo en el curso.

“Me prometí a mí misma que sería la mejor, que me destacaría en todo”, expresó.

Foto: Cortesía

Su preparación fue un proceso arduo en el que debió lidiar con la reinante presencia masculina, pero aseguró que no recibió ningún reproche de sus compañeros por ser mujer y además la más joven.

Sin embargo, recordó un comentario negativo que recibía por parte de un instructor, cuando comenzó sus clases de vuelo, quien aseguraba que ella era “muy delgada y pequeña” para dominar un avión.

“Me esforcé mucho para demostrarle lo contrario”, enfatizó.

Foto: Cortesía

Altibajos en el camino

El proceso para alcanzar su sueño de ser piloto sufrió varios altibajos debido a la falta de recursos económicos para poder seguir costeando la carrera. Esto hizo que Ysiner se planteara la posibilidad de migrar de Venezuela y así poder salir adelante y ayudar a sus familiares.

Foto: Cortesía

“Entre 2016 y 2017 lo llegué a pensar. No contábamos con los recursos para continuar y llegué a plantearme abandonar todo e irme del país, como habían hecho la mayoría de mis antiguos compañeros del colegio (…) como bien saben, la situación aquí no está fácil”, expresó.

Gracias a la colaboración de muchas personas, a Ysiner se le fueron abriendo muchas puertas para que pudiera continuar con su carrera. Entre volar como piloto privado en una avioneta en el estado Bolívar, en donde cumplió las horas que le hacían falta para graduarse de piloto comercial. También logró alcanzar el cargo de instructora en la academia Helicaribe, a su corta edad.

“La verdad no esperaba que me gustara tanto dar clases y la verdad siento que me va súper bien. Uno aprende muchísimo mientras da instrucción”, comentó.

Foto: Cortesía

Faceta de modelo

Ysiner Lugo ha demostrado ser una joven multifacética. En 2019 se arriesgó a participar en el certamen de Miss Turismo en La Guairamomentos que guarda gracias a fotografías publicadas en el perfil de su cuenta de Instagram.

“No gané pero fue una experiencia en la que disfruté y aprendí muchísimo”, asegura Lugo para El Diario.

Foto: Cortesía

Pese a la experiencia que adquirió como modelo, en sus expresiones Ysiner demuestra la fascinación y amor que siente por su profesión como piloto comercial, así como la misión de dar clases a personas que incluso son mayores que ella. 

Describe su labor como una profesión “hermosa”, pero que requiere responsabilidad para ejercerla. Para ella ese es el mayor reto.

“No caer en el exceso de confianza. Ser piloto es hermoso, pero no podemos olvidar que es una enorme responsabilidad, vayas en un avión de 100 pasajeros, uno o cinco”, mencionó.

Compartir su historia y que ahora la observen como un ejemplo la llena de satisfacción. Haber sido tan replicada es algo que no esperaba, pero que la enorgullece a sí misma.

Me han escrito tanto mujeres como hombres diciendo que mi historia los ha inspirado a luchar por sus sueños, tanto de pilotos como de otras cosas. Sean perseverantes y visualicen lo que quieren como meta (…) Hagan oído sordos a comentarios desalentadores, sus sueños son suyos, les pertenecen y son perfectamente capaces de cumplirlos”, aconsejó la joven a sus seguidores.

Mientras pase la cuarentena, Ysiner seguirá compartiendo con sus familiares, dando clases y leyendo; pero visualizando sus próximas metas, pues considera que sus sueños aún no se han cumplido a cabalidad. Espera poder convertirse en piloto comercial para una aerolínea internacional. 

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